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Viernes 24 de Abril, 2026 95 vistas

Segundas oportunidades: Salto inicia proyecto “Crisálida” para apoyar reinserción de mujeres ex-privadas de libertad

En un paso significativo hacia la cohesión social y la reducción de la reincidencia, se dio inicio este miércoles 22 de abril a los cursos de capacitación del proyecto “Crisálida”. La iniciativa, que cuenta con la intervención técnica de la Dirección Nacional de Apoyo al Liberado (DINALI), está específicamente diseñada para acompañar a mujeres que han recuperado su libertad y buscan reconstruir su proyecto de vida a través del trabajo y la formación integral. El lanzamiento de estas jornadas formativas no es solo un evento educativo, sino un esfuerzo interinstitucional que busca romper el estigma que suele perseguir a quienes han pasado por el sistema penitenciario. En esta ocasión, la Junta Departamental de Salto ha asumido un rol protagónico al ceder sus instalaciones para que el programa se desarrolle, reafirmando su compromiso de ser una institución abierta y cercana a las problemáticas sociales más urgentes.
FORMACIÓN TÉCNICA Y APOYO EMOCIONAL 
El nombre del proyecto, «Crisálida», simboliza la etapa de transformación necesaria para alcanzar una nueva realidad. Los cursos no se limitan a la transmisión de conocimientos técnicos, sino que se plantean como una herramienta de empoderamiento. El objetivo primordial es que las participantes adquieran habilidades concretas que les permitan competir en el mercado laboral actual, mitigando las barreras de exclusión que suelen enfrentar tras el cumplimiento de sus penas. Desde la Junta Departamental se subrayó la importancia de brindar un entorno seguro y profesional para estas instancias. Según fuentes del organismo, la decisión de abrir las puertas de «la casa del pueblo» responde a la convicción de que la reinserción real solo es posible si existe una comunidad dispuesta a ofrecer el espacio y las herramientas adecuadas para un nuevo comienzo. 
ENFOQUE EN LA RECONSTRUCCIÓN 
La intervención de la DINALI asegura que el proceso cuente con el seguimiento necesario para que la transición hacia la vida civil sea sostenible. Para muchas de estas mujeres, el acceso a la capacitación representa la primera oportunidad real de acceder a un empleo formal en años, lo que impacta directamente no solo en su economía personal, sino en el bienestar de sus núcleos familiares. «Creemos en las segundas oportunidades y en el valor de reconstruir proyectos de vida. Son puertas que se abren y la posibilidad real de empezar de nuevo», señalaron representantes institucionales durante la jornada inaugural. Con la puesta en marcha de «Crisálida», Salto se posiciona como un referente en políticas de inclusión, enviando un mensaje claro: la educación y la formación son los motores fundamentales para transformar el pasado en un futuro con oportunidades genuinas. El trabajo continúa, con la mirada puesta en que cada participante logre completar este proceso de metamorfosis y se integre plenamente a la fuerza productiva y social del departamento.