El Sindicato de Cuidacoches de Salto ha alzado la voz para denunciar una sistemática exclusión de sus afiliados en los eventos públicos organizados en la ciudad. Según la organización, la Intendencia de Salto, a través de su Dirección de Tránsito, ha cortado la comunicación y los ha dejado sin su principal fuente de ingresos en las fechas más redituables del año.
La problemática no solo afectaría la economía de decenas de familias que dependen de esta actividad, sino que ha escalado a nivel gremial, logrando el respaldo unánime del Plenario Departamental del PIT-CNT, el cual advierte que la paciencia se está agotando.
FUERA DE TODOS LOS EVENTOS
La molestia en el sector es palpable y las declaraciones de sus dirigentes reflejan un clima de profunda incertidumbre. Víctor Hugo Mezzetti, presidente del Sindicato de Cuidacoches de Salto, fue categórico al señalar la total ausencia de un canal institucional con las autoridades municipales.
«La Dirección de Tránsito no ha comunicado nada al sindicato por el tema de los cuidacoches. Nos han dejado afuera de todos los eventos», afirmó Mezzetti con preocupación. El dirigente explicó que el mecanismo habitual para este tipo de acontecimientos masivos consistía en la realización de sorteos públicos para distribuir los espacios de estacionamiento de manera equitativa.
Sin embargo, en el último tiempo, los trabajadores no son notificados de estas instancias. Esta falta de información ha derivado en situaciones de alta tensión en la vía pública. Al no recibir respuestas, los cuidacoches optan por asistir a los predios de los espectáculos para intentar ejercer su labor, encontrándose con un obstáculo inesperado: la fuerza pública.
«Cuando llegamos, la policía nos saca de los lugares correspondientes. Nunca nos notificaron si hubo sorteo o no», denunció Mezzetti, remarcando que este protocolo de expulsión se ha vuelto una constante en los diversos puntos de la capital departamental.
PIT-CNT EXIGE “PONER NEGRO SOBRE BLANCO”
El conflicto ha dejado de ser un reclamo aislado para convertirse en una bandera de lucha del movimiento obrero organizado de Salto. Marcela Da Col, presidenta del Plenario Departamental del PIT-CNT, manifestó el apoyo irrestricto de la central sindical a los cuidacoches y no ocultó su frustración ante el fracaso de las negociaciones previas.
«Lamentablemente, las instancias que hemos mantenido parecen no haber sido fructíferas», reconoció Da Col, quien recordó que existían compromisos asumidos de palabra por las autoridades de Tránsito que hoy se están desconociendo. Según la líder sindical, en los encuentros mantenidos anteriormente se había pautado de manera clara que para eventos de gran magnitud —como las actividades en el hipódromo o la inminente Semana de Turismo— se convocaría a los cuidacoches registrados mediante el sorteo de rigor. Al no cumplirse lo pactado, la postura del PIT-CNT se ha endurecido: «Vamos a tener que poner negro sobre blanco algunos acuerdos», advirtió Da Col, sugiriendo que la central exigirá de ahora en más actas firmadas y que compromisos legales no queden sujetos a la voluntad política de turno.
VACÍO LEGAL QUE URGE RESOLVER
Este conflicto deja al descubierto una problemática mucho más profunda y estructural: la vulnerabilidad de los trabajadores informales que buscan regularizarse y organizarse. Mientras que la Intendencia parece optar por el desplazamiento y el silencio administrativo, el sindicato reclama previsibilidad, reglas de juego claras y el derecho al trabajo en el espacio público que han ocupado legítimamente durante años.
Por el momento, el ambiente en Salto permanece en tensa calma. Tanto el Sindicato de Cuidacoches como la cúpula del PIT-CNT local se encuentran en sesión permanente evaluando las próximas medidas gremiales y legales a tomar si la comuna no convoca a una mesa de negociación de carácter urgente.