Por Andrés Torterola.
El merendero “Sumando Esperanzas” es uno de los más reconocidos en Salto por el trabajo incansable de la referente Rosalía Rodríguez y sus colaboradores. En diálogo con CAMBIO Rodríguez aseguró que hace un año y diez meses que está colaborando desde su domicilio para atender las necesidades de muchos vecinos del barrio, que por diferentes razones no tienen la posibilidad de contar con una alimentación adecuada. También es tesorera del colectivo de ollas de Salto, en esta actividad hace un año y dos meses que está trabajando, recordó que en los primeros tiempos los diferentes merenderos funcionaban con pedidos de colaboración, posteriormente luego de un arduo trabajo se logró la personería jurídica que trajo aparejado el aporte de la Intendencia de Salto de $U 250 mil, eso implica que una vez al mes se deba rendir cuentas de los gastos para recibir el cheque con esa importante, suma de dinero que se materializará en la elaboración de alimentos en 25 ollas y merenderos.
TRABAJO EN RED
El aporte de la Intendencia es de gran ayuda ya que no es necesario pedirles a los vecinos, amigos y familiares, de todas formas, reconoció que siempre faltan insumos, es en ese momento que se puede confirmar la solidaridad de las personas que colaboran con los alimentos que faltan. La confianza de los comensales y colaboradores se adquiere mostrando la realidad y actuando honestamente, por ese motivo es que también se trabaja en armonía con la conjunción de fuerzas dirigidas a un mismo lado, somos conscientes que si no trabajamos de esa manera no llegaríamos a lograr los objetivos que son tan necesarios para los que menos tienen, aseguró.
UN AÑO CON MUCHAS DIFICULTADES
Distintas organizaciones sociales están de acuerdo en catalogar al año 2021 como muy difícil y con muchas dificultades. Rosalía Rodríguez dijo que a pesar de la pandemia se puede decir que fue un buen año, porque se logró la personería jurídica y todos los meses están disponibles los $U 250 mil para dividirlo entre las ollas y de esa manera darle continuidad al trabajo que se viene llevando adelante. Volvió a reclamar la falta de apoyo del Ministerio de Desarrollo Social que no brinda ninguna colaboración al colectivo de ollas. Las expectativas para el año 2022 son continuar con el mismo convenio con la intendencia, la esperanza que sea un mejor año y la idea que los ciudadanos de este departamento no necesiten recurrir a una olla popular para poder tener sus alimentos, el deseo de que cada familia tenga su plato de comida, nosotros hacemos este trabajo de corazón, pero lo ideal sería que todos pudieran tener un trabajo digno y lograr adquirir sus propios alimentos, añadió. “Esperemos que sea un año mejor para todos, nosotros como colectivo vamos a seguir firmes y trabajando, no vamos a bajar los brazos, mientras haya necesidad estaremos en nuestro lugar.
Martes 21 de Diciembre, 2021 23 vistas