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Lunes 10 de Noviembre, 2025 383 vistas

Un temón

Por el Padre Martín Ponce De León.
Hace un tiempo entrábamos, junto con otra persona, al templo y ambos miramos a los que dormían envueltos en frazadas, en el frente del mismo. El señor me hizo una seña y me preguntó qué opinaba sobre el tema y le contesté que era un tema muy complejo. Fue, entonces cuando él manifestó: “No es un tema, es un temón”
No hace mucho, una nota del Diario, daba cuenta de una invitación abierta, para conversar sobre el tema de las personas en situación de calle. Lo primero que llamó mi atención fue la importante presencia de asistentes atraídos por el tema. 
Creo que ni los organizadores esperaban tantos asistentes ya que la reunión comenzó con la búsqueda de más asientos para los presentes. Las sillas previstas resultaron escasas para todos.
Sin lugar a dudas tal poder de convocatoria no resulta de un tema entretenido, simpático o muy grato de tratar. La indudable presencia de, cada vez más personas en situación de calle, lo hacen un tema doloroso y muy difícil de enfrentar.
No es un tema que se limita a algunas actividades del estado, a algunas instituciones o a personas que han asumido alguna responsabilidad social. Sin duda es un tema que involucra a todos como sociedad. Es un tema que no puede dejarnos indiferentes.
No es un tema donde algún iluminado puede resolver ya que es demasiado complejo para resolverse con buena voluntad o algún empeño individual.
Recuerdo hace unos años atrás una persona me preguntó sobre la gente en situación de calle en la ciudad y yo me limité a relatarle mi experiencia. Él hacía unos pocos días que se había integrado a la ciudad y me respondió: “Sin duda no supieron ver bien la realidad puesto que es muy distinta a la que me cuentas”. No respondí a su observación puesto que, sin duda, podía tener mucha razón. Por más que uno pudiese hacer tiempo estaba involucrado en el tema y él no hacía veinte días se había integrado a la ciudad no dejaba de ser una posibilidad tuviese razón y no hubiésemos sabido ver correctamente.
La gente en situación de calle es un tema que puede tener muchas y muy diversas miradas como, también, es un tema donde cada esfuerzo por acercarse al mismo es válido, necesario e importante.
Cada “pide pan” (como me gusta nombrarlos, tomando una expresión de otra persona) no es un adorno más del paisaje ciudadano, ni es un algo que nos puede resultar indiferente o particularmente molesto. Cada uno es una persona que vive, por muy diversas razones, en una situación carente de dignidad y, en muchos casos, se limita a sobrevivir.
En oportunidades, conversando con ellos, uno escucha sus relatos de los tiempos en que trabajaban y de las diversas tareas que supieron llevar a cabo, como, también, uno escucha sus relatos de la familia de la que fueron parte. Escuchándoles uno descubre que no siempre fueron y vivieron como los “pide pan” que hoy son.
Creo que cada uno arrastra una historia particular que le ha llevado a ser lo que hoy son y ello, sin duda, hace que el tema sea tan complejo de tratar.No todos asumieron la condición de “pide pan” por un consumo problemático de sustancias, ni todos están carentes de vínculos familiares o de ausencia de costumbres de trabajo. 
Sin lugar a dudas que, cada uno de ellos son una manifestación de un problema multi- causal que hace difícil su abordaje.
Lo más importante es que podamos ver en ellos a personas a las que podemos acercarnos para brindarles trozos de nuestro tiempo escuchándole,conversando con ellos, conociéndole y tratándole como los seres humanos que son.
Un “temón” y, como tal, debemos hacerlo parte de nuestra reflexión y solidaridad.