Los hechos se desencadenaron pasado el mediodía, cuando una llamada desesperada alertó a las autoridades sobre una persona gravemente lesionada en la vía pública. Al arribar al lugar de los hechos, el personal policial desplegado constató la veracidad del reporte al encontrarse con un hombre de 32 años de edad, quien presentaba un profuso sangrado y una herida visible de consideración en la región del rostro.
ABORDADO
Al ser entrevistado por los agentes actuantes, el damnificado relató de forma pormenorizada haber sido abordado y agredido de manera intempestiva por varios sujetos. Según sus propias declaraciones, logró identificar plenamente a los atacantes, manifestando que la agresión armada no fue un hecho aislado, sino la preocupante escalada de una serie de conflictos y problemas personales que mantienen desde hace ya largo tiempo.
NO QUISO RADICAR DENUNCIA
Ante la gravedad de la situación y la naturaleza de la lesión, provocada aparentemente por un machete, se dispuso el traslado inmediato de la víctima hacia el Hospital Salto. En el centro asistencial fue recibido por el médico de guardia, quien tras asistirlo expidió un diagnóstico primario que certifica una herida cortante en el rostro. A pesar del ensañamiento de los agresores y del riesgo corrido, el paciente expresó firmemente a las autoridades su voluntad de no radicar la denuncia penal correspondiente.
Emboscada en pleno centro
El incidente tuvo lugar aproximadamente a las 14:30 horas en la intersección de las calles Uruguay y Joaquín Suárez, una zona de alto tránsito comercial y peatonal. Un usuario denunció que un hombre estaba siendo agredido físicamente. Al llegar la patrulla, los efectivos procedieron a entrevistarse con la víctima, un ciudadano de 45 años de edad, quien aún se encontraba conmocionado por la violencia del ataque.
MÚLTIPLES
El hombre relató que caminaba pacíficamente por el lugar cuando, sin mediar provocación alguna, comenzó a recibir insultos hostiles de un grupo de adolescentes. La agresión verbal escaló rápidamente a la violencia física. El parte médico de la emergencia constató múltiples lesiones de consideración: equimosis en el puño derecho, una herida abierta en el tercer dedo de la mano derecha, equimosis en la región molar derecha y una fuerte erosión en la nuca, sobre la raíz del cabello. Mientras la víctima recibía asistencia médica, se inició un minucioso seguimiento en tiempo real. Gracias a la colaboración de los operadores de las cámaras ministeriales del Centro de Comando Unificado, el personal policial en recorridas estratégicas logró la localización exacta e identificación de los adolescentes agresores.