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Sábado 10 de Enero, 2026 147 vistas

Baja el precio del pollo: Carniceros reclaman que se reconozca la transferencia al consumidor

El precio del pollo registró una baja de entre 15% y 20% en las últimas semanas, impulsada por el adelanto de cuotas de importación y una menor demanda en las fiestas, mientras desde las carnicerías aseguran que la reducción sí se trasladó al consumidor y que hoy venden por debajo de las grandes superficies

La evolución reciente del mercado de la carne aviar volvió a colocarse en el centro del debate. En los últimos días, desde la Cámara Uruguaya de Procesadores Avícolas se expresó preocupación por la supuesta falta de traslado al público de la baja registrada en los valores del pollo . Sin embargo, desde el sector de las carnicerías aseguran que la reducción de precios sí se concretó y explican los factores que incidieron en este movimiento del mercado.
Hebert Falero, secretario de la Unión de Vendedores de Carne, confirmó que el pollo registró una baja acumulada de entre 15% y 20% en las últimas semanas. “A principios de mes había bajado alrededor de un 5% y durante las fiestas cayó otro 10% o 15%, dependiendo del proveedor”, señaló, aclarando que la velocidad de traslado al mostrador puede variar según el volumen de compra de cada carnicero.
Uno de los principales factores detrás de esta baja fue la decisión del gobierno de adelantar para diciembre las cuotas de importación previstas originalmente para enero y febrero. “Eso obligó a que el precio del pollo bajara. Siempre decimos que si se liberaran más las importaciones, el pollo bajaría notoriamente, y eso es lo que pasó ahora”, explicó Falero, agregando que los valores comienzan a alinearse con los precios regionales.
A este elemento se sumó un segundo factor clave: la caída en el consumo durante las fiestas de fin de año. “Se vendió menos pollo que en un fin de semana común. La superstición de que el pollo ‘tira para atrás’ y el lechón ‘tira para adelante’ sigue pesando. Eso generó un exceso de mercadería y obligó a bajar los precios para que saliera”, afirmó.
Desde la Unión de Vendedores de Carne cuestionan además la forma en que se mide el traslado de precios al consumidor. Falero recordó que los datos oficiales de precios al público no son inmediatos. 
“El Instituto Nacional de Carnes publica información con rezago, generalmente de un mes. Además, en las grandes superficies el pollo entero ronda los $250 a $260, mientras que en las carnicerías de barrio casi ningún carnicero supera los $190”, subrayó.
Otro punto que destacó es que solo el 20% del pollo se vende entero, mientras que el 80% restante se comercializa en cortes. “Cada carnicería es un mundo. Algunos bajan más los muslos, otros ajustan la suprema. Para saber si realmente bajó o no, habría que hacer una ecuación caso a caso”, explicó.
Falero también defendió el comportamiento del carnicero frente a la baja de costos. 
“Tenemos una competencia enorme. Si no bajás el precio, quedás fuera de mercado enseguida. La gente se da cuenta y te deja de comprar”, afirmó, y remarcó que, en general, las carnicerías venden el pollo más barato que las grandes superficies, una diferencia que —según dijo— pocas veces se menciona.
Finalmente, advirtió sobre las dificultades estructurales del rubro. “En los últimos años cerró más de la mitad de las carnicerías, en gran parte por la competencia de las grandes superficies, que a veces venden por debajo del costo para atraer clientes”, señaló. “Nosotros tenemos un solo renglón. Cuando eso pasa, nos mata”, concluyó. (El País)