Si bien lograr que no haya fuegos de artificios en las fiestas tradicionales es un tema de conciencia que llevará años, en lo que respecta a la venta de pirotecnia hubo muchos menos puestos este año en relación al decreto que prohíbe el material sonoro. La Intendencia dejó en claro que quienes deseaban vender debían estar previamente inscriptos para ser controlados. Al disminuir los puestos de venta, también hubo una disminución en la cantidad de pirotecnia que se manipuló al menos en esta Navidad. En ese marco tanto el Ministerio de Salud Pública, como las Intendencias, reúnen una serie de consejos y requisitos para el funcionamiento de los lugares de venta de material pirotécnico. La demanda fue menor y hubo menos comercialización.
DAÑOS A LOS ANIMALES
El oído de muchos animales es considerablemente más sensible que el humano, por lo que las explosiones de fuegos artificiales no solo les resultan más perturbadoras, sino que les pueden dañar más gravemente su capacidad auditiva. Además de estos daños, los ruidos causados por la pirotecnia dañan a los animales al ser una causa de que sufran miedo. De hecho, este llega a ocasionar fobias a muchos animales. Estas fobias se dan cuando tiene lugar una respuesta desproporcionada por miedo. Los ruidos causados por la pirotecnia pueden llegar a generar fobias en los animales, al aumentar las reacciones de pánico a los ruidos fuertes con la exposición repetida a estos.
COMPLEJO DE CONTROLAR
Las autoridades de la Intendencia señalaron que la manipulación de venta de pirotecnia sonora es un tema netamente de conciencia, ya que es muy complejo de controlar. Se considera que el uso de fuegos luminosos y sin ruidos, será un tema que llevará algunos años, pero finalmente se podrá lograr que sea una conciencia colectiva. El hecho de reducir la venta de material sonoro, es una muestra que ya se ha generado empatía hacia personas con trastornos y animales.
Domingo 26 de Diciembre, 2021 32 vistas