El procedimiento se originó próximo a la hora 02:40, luego de que ingresara un llamado de alerta al Servicio de Emergencias 9-1-1, dando cuenta de movimientos extraños y de la presencia de personas ajenas al lugar en una finca ubicada en el cruce de la Avenida José Batlle y Ordóñez y la calle Verocay. Al arribar de inmediato los móviles policiales a la dirección indicada, los agentes constataron la veracidad de la denuncia y sorprendieron a dos individuos en el interior de la casa. Los sospechosos, de 31 y 33 años, habían logrado ganar el acceso a las habitaciones tras provocar la rotura total de un ventanal de la estructura.
DETENIDOS
Ante la flagrancia del hecho, el personal actuante procedió al arresto inmediato de ambos sujetos. Una vez informada la Fiscalía de Turno sobre los detalles del procedimiento, el magistrado dispuso que los dos hombres permanecieran en calidad de detenidos y ordenó la realización de los trámites de rigor. El personal policial continúa con las diligencias para el total esclarecimiento del intento de robo.
SEGUIMIENTO Y CONDENA
Un exhaustivo seguimiento por medio del sistema de videovigilancia ministerial permitió desarticular las andanzas de un delincuente con múltiples antecedentes, quien terminó condenado por la Justicia local a cumplir una pena tras las rejas.
OPERACIÓN
El operativo se inició próximo a la hora 3 del día del día viernes, cuando los operadores del Centro de Comando Unificado que monitoreaban las cámaras detectaron una actitud sospechosa por parte de dos individuos en las inmediaciones de la calle Raffo y la Avenida Batlle. En determinado momento, uno de los sujetos saltó un muro perimetral e ingresó al predio de una vivienda, lo que motivó el rápido envío de patrulleros a la zona. Al llegar, la policía identificó en la vía pública a un hombre de 30 años que oficiaba de campana, mientras se desplegaba una búsqueda para hallar al segundo implicado.
SENTENCIA
Finalmente, tras culminar las instancias en el Juzgado Letrado de Primera Instancia en lo Penal y de Adolescentes de Segundo Turno de Salto, se dictó sentencia definitiva para el implicado de 36 años, identificado por las iniciales M.A.T.T. El magistrado lo halló responsable de tres delitos de hurto (uno de ellos especialmente agravado), tres delitos de violación de domicilio agravados (dos en concurrencia fuera de la reiteración con dos delitos de hurto) y un delito de daño, todos en régimen de reiteración real. Por esta acumulación de causas, se le impuso una pena de quince meses de prisión de cumplimiento efectivo.
Alerta vecinal y rápida acción policial
terminan con la condena de un joven
La intervención policial tuvo lugar próximo a la hora 23:00 del pasado 2 de julio, luego de recibir un aviso que derivó a los efectivos hacia la calle Luis A. de Herrera al 400. En el sitio, un ciudadano de 31 años explicó a los uniformados que instantes antes había observado a un sujeto forzando de manera violenta la careta de una moto estacionada en la vía pública, lo que lo motivó a dar aviso inmediato a las autoridades. Al realizar la inspección en el lugar, los agentes interceptaron a otro individuo de 31 años que tenía el vehículo en su poder. Al ser interrogado, este no poseía ningún tipo de documentación personal ni la llave de encendido, y el birrodado evidenciaba serios destrozos en el sistema de arranque. Al no poder justificar su procedencia, se procedió a su detención.
INSTANCIA JUDICIAL
Tras la instancia judicial en el Juzgado Letrado de Segunda Instancia, se dispuso la condena de J.A.T.D. como autor de un delito de hurto a la pena de tres meses de prisión, sustituidos por libertad a prueba. Entre las condiciones impuestas por la Justicia, el procesado deberá mantener residencia fija, someterse al control de la Dinama, presentarse semanalmente en la comisaría de su barrio y cumplir con tareas comunitarias durante dos meses, a razón de dos veces por semana y dos horas por jornada.