En un paso decisivo hacia la consolidación de la infraestructura educativa en el interior profundo de Salto, el Liceo Rural de San Antonio se prepara para una nueva etapa con la finalización de sus nuevas y modernas instalaciones. Este proyecto, largamente esperado por la comunidad local, representa una transformación estructural que deja atrás los años de limitaciones locativas para dar paso a un centro de enseñanza de primer nivel.
DEMANDA HISTÓRICA
La obra, que responde a una demanda histórica de padres, alumnos y docentes, marca un hito en la evolución del centro. Según se informó, el liceo ha transitado un camino de crecimiento constante: desde sus inicios con apenas dos aulas, hoy se erige como un edificio amplio y funcional, diseñado específicamente para acompañar las necesidades pedagógicas actuales.
INFRAESTRUCTURA
El nuevo complejo edilicio destaca por su amplitud y equipamiento. Entre las mejoras más significativas, el liceo contará con:
-10 salones de clase modernos y bien iluminados.
-2 laboratorios equipados para el desarrollo de ciencias y experimentación.
-Espacios destinados a biblioteca, fomentando el hábito de la lectura y la investigación.
-Áreas administrativas y de recreación adecuadas para el flujo de estudiantes y funcionarios.
UN LOGRO COMPARTIDO
Las autoridades educativas han destacado que la concreción de este edificio es el resultado de un proceso colectivo. «Es un logro para la educación rural del departamento», señalaron fuentes vinculadas al proyecto, extendiendo un reconocimiento a los alumnos, docentes, funcionarios y gestores que mantuvieron viva la gestión a lo largo de los años. Con la finalización de estos trabajos, el Liceo Rural de San Antonio no solo mejora su fachada, sino que refuerza su rol como eje social y cultural de la zona, garantizando que el derecho a una educación de calidad sea una realidad tangible para el medio rural salteño.