Por Carlos Arredondo
La Dirección General de Desarrollo Social de la Intendencia de Salto aumentó en aproximadamente 150 las viandas que distribuye diariamente como consecuencia del fuerte temporal que afectó al departamento durante la madrugada del pasado sábado. Además, continúa brindando asistencia a familias evacuadas y coordinando acciones junto al Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) y los organismos que integran el Comité Departamental de Emergencias.
EVACUADOS
El director general de Desarrollo Social, Facundo Marziotte, explicó a CAMBIO que desde las primeras horas posteriores al fenómeno climático se desplegó un operativo de relevamiento para identificar a las familias afectadas y atender las situaciones de mayor urgencia. "Lo primero fue salir a la calle para conocer la magnitud de los daños y dar una respuesta inmediata a quienes habían quedado en situaciones de riesgo, con viviendas destechadas o pertenencias expuestas", señaló. En ese marco, indicó que actualmente tres familias permanecen alojadas en el Hogar Estudiantil del barrio Dos Naciones, donde reciben alimentación diaria a través del Comedor Central de la Intendencia. Marziotte destacó además el trabajo coordinado entre el Gobierno Departamental, el Gobierno Nacional y las distintas instituciones que integran el Comité Departamental de Emergencias.
MÁS VIANDAS POR EL CIERRE DE ESCUELAS
Uno de los efectos inmediatos del temporal fue el incremento en la demanda de asistencia alimentaria. Según informó el jerarca, la Intendencia debió aumentar en unos 150 los platos de comida distribuidos diariamente. La situación se originó principalmente en la zona este de la ciudad, donde varias escuelas no pudieron reabrir debido a los daños sufridos en sus instalaciones. "Muchos niños se quedaron sin ese plato de comida que habitualmente reciben en los centros educativos. Por eso pusimos nuestros comedores a disposición para que las familias pudieran retirar las viandas correspondientes", explicó. A esta asistencia se suman las canastas de alimentos, colchones, chapas y otros insumos que se entregan en coordinación con el MIDES para atender a las familias que perdieron no solo parte de sus viviendas, sino también ropa, mobiliario y alimentos.
LAS ZONAS MÁS CASTIGADAS
Marziotte señaló que las mayores afectaciones se concentraron en el extremo este de la ciudad, especialmente en Caballero Viejo, La Chacrita, barrio Artigas, barrio Uruguay, Andresito y parte de la zona de El Volcán. Hasta el momento, la Intendencia estima que unas 250 viviendas sufrieron daños parciales o totales, mientras continúan los relevamientos para determinar el número definitivo de personas afectadas. En el interior del departamento, la situación más compleja se registró en la zona de Campo de Todos, donde unas veinte viviendas resultaron dañadas y, además, la falta de energía eléctrica dejó temporalmente sin funcionamiento el sistema de bombeo de agua potable.