A las 8:06 de este domingo, la Policía fue alertada sobre un hurto en una vivienda ubicada en el kilómetro 400 de la Ruta 3, en Colonia Gestido. El propietario, un hombre de 30 años, relató que se había ausentado del domicilio y que, al regresar, constató daños en una reja del fondo de la propiedad, además de desorden generalizado en el interior. Entre lo sustraído se contabilizaron alimentos, prendas de vestir, un termo, una bombilla de oro y plata, y 100.000 pesos en efectivo. Personal de Policía Científica trabajó en el lugar en busca de evidencia, mientras se continúa con la investigación del caso.
Robaron en una vivienda en calle Rivera al 1200
Ya en la madrugada de este domingo, a las 5:10, personal policial acudió a una finca de calle Rivera al 1200 luego de que su propietario, un hombre de 51 años, alertara sobre ruidos extraños en el interior de la casa. Al verificar la situación, el hombre observó a dos individuos dentro de la vivienda, quienes emprendieron la fuga en cuanto se les dio la voz de alto. Tras el episodio, el damnificado constató el hurto de una computadora portátil marca Acer, una campera de color beige y un teléfono celular Xiaomi Redmi 14. En el lugar trabajó personal de Policía Científica, mientras continúan las actuaciones para esclarecer el hecho.
Condenado a 15 meses de prisión efectiva por el intento de robo de una moto frente aL hospital
El parte policial incluyó además una ampliación del comunicado N° 357/26, referida a un episodio ocurrido a las 2:30 del sábado, cuando la Policía fue alertada sobre un intento de hurto de una motocicleta en el estacionamiento de las calles José Pedro Varela y 18 de Julio. Al llegar al lugar, los efectivos vieron a un hombre junto al birrodado, quien al advertir la presencia policial se dio a la fuga a pie. Tras un seguimiento en el que participaron varios móviles y personal motorizado, el sospechoso fue hallado escondido dentro de un contenedor de residuos y detenido. Posteriormente se identificó al propietario de la moto, un Yumbo Max 110, quien contó que la había dejado estacionada y que fue alertado por personal de seguridad del sanatorio sobre el intento de robo; se constataron daños en la traba de seguridad y en la linga del vehículo. Con conocimiento de la Fiscalía, se dispuso que el indagado permaneciera detenido. Las actuaciones culminaron en el Juzgado Letrado de Primera Instancia en lo Penal y de Adolescentes de Segundo Turno de Salto, donde G.A.B.S. fue condenado como autor penalmente responsable de dos delitos de hurto especialmente agravado —uno de ellos en grado de tentativa— en régimen de reiteración real. La pena fijada fue de quince meses de prisión de cumplimiento efectivo, con descuento del tiempo de detención ya cumplido y las accesorias legales de rigor previstas en el artículo 105 del Código Penal.