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Viernes 19 de Junio, 2026 84 vistas

Directora del Hospital Salto cuestionó funcionamiento de una sala vip para funcionarios que abonaban sobrecuota

La Dra. Gabriela González, directora del Hospital Regional de Salto, se pronunció de manera contundente sobre la polémica en torno a la Sala de Asistencia Integral (SIFAS). Este espacio, destinado históricamente a la atención de funcionarios y exfuncionarios del nosocomio, se encuentra en el ojo de la tormenta tras ser catalogado por las autoridades como un esquema incompatible con los principios de la salud pública uruguaya.
SISTEMA VIP
González explicó que la continuidad del servicio, tal como estaba estructurado, fue tajantemente rechazada por el directorio de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE). La jerarca comparó la situación con la existencia de un sector privado encubierto dentro de una institución estatal. La máxima autoridad del hospital salteño no titubeó al definir las irregularidades conceptuales que presentaba esta sala. Según sus declaraciones, el mecanismo de SIFAS distaba mucho de ser un beneficio universal para los trabajadores del centro de salud. Por el contrario, funcionaba bajo la lógica de un sistema VIP al que solo tenían acceso aquellos que abonaban una sobrecuota mensual. Esta recaudación era administrada de forma independiente por la Comisión de SIFAS. Si bien la directora reconoció el derecho de la comisión a gestionar sus recursos, enfatizó que lo que resulta inadmisible es el usufructo de una infraestructura pública para fines privados y exclusivos, que segmentaba la calidad de la atención según el poder adquisitivo del funcionario.
EXPULSIÓN POR MOROSIDAD
Para ilustrar la gravedad de la situación, González relató episodios críticos que ocurrieron bajo la anterior gestión de la sala. La jerarca reveló que se registraron casos de trabajadores hospitalarios que, estando internados en el sector de SIFAS, fueron desalojados y trasladados a las salas de internación común debido a que presentaban deudas en el pago de la cuota extra o simplemente no estaban afiliados al sistema. Este proceder, calificado como un sistema bastante particular y restrictivo, colisiona de frente con los valores éticos de ASSE. Las autoridades reiteraron que no se puede tolerar la discriminación o el retiro de prestaciones médicas a un trabajador dentro de un propio hospital público por razones comerciales.
DIÁLOGO Y NUEVA PROPUESTA
A pesar del cierre de este esquema cuestionado, la dirección del Hospital de Salto mantiene una postura abierta para encontrar una solución que dignifique la labor de sus recursos humanos. González aseguró que actualmente se encuentran en una etapa de conversaciones y negociaciones con los representantes de los trabajadores. El objetivo de la administración actual es mantener un sector diferenciado y digno para la internación de los funcionarios en reconocimiento a su labor diaria, pero bajo una premisa fundamental: el acceso debe ser enteramente gratuito, equitativo y sin distinción de aportes monetarios. La propuesta ya formalizada por el hospital espera ahora la aprobación de las partes involucradas para avanzar hacia un modelo transparente y verdaderamente público.