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Jueves 18 de Junio, 2026 88 vistas

Una mujer herida en el rostro y cuello terminó con la condena de su agresora

Un violento episodio de agresión personal sacudió a la ciudad de Salto, dejando como saldo a una mujer gravemente herida y a otra condenada por la Justicia Penal. El caso tomó notoriedad pública cuando las autoridades policiales fueron alertadas sobre el ingreso de una mujer al Hospital de Salto. La víctima presentaba severas heridas cortantes y visibles signos de haber sufrido un ataque de particular saña. Al ser consultada por el personal policial en el centro asistencial, la mujer manifestó de forma clara haber sido agredida físicamente por otra mujer.
HERIDAS GRAVES
Tras una primera revisión efectuada por el personal médico de guardia del hospital, se le diagnosticó formalmente de manera primaria la presencia de heridas abiertas localizadas tanto en el rostro como en la zona del cuello. Debido a la gravedad y la delicada ubicación de los cortes, los facultativos médicos dispusieron de inmediato su derivación para la realización de una tomografía computada, con el objetivo de obtener una mejor valoración de las lesiones y descartar compromisos estructurales internos que pusieran en riesgo su vida. 
RÁPIDA RESPUESTA JUDICIAL
La respuesta del aparato judicial no se hizo esperar. Tras finalizarse las correspondientes actuaciones y la recolección de pruebas necesarias por parte de la policía local, el Juzgado Letrado de Primera Instancia en lo Penal y de Adolescentes de Segundo Turno de Salto tomó cartas definitivas en el asunto. A través de un oficio formal, la magistratura comunicó la condena de una mujer identificada por sus iniciales como N.A.B.C. La Justicia la halló como autora penalmente responsable de la comisión de un delito de lesiones graves agravadas, en régimen de reiteración real con un delito de lesiones personales agravadas. Ante la gravedad de los cargos imputados por la Fiscalía, el juzgado dictó una pena de 24 meses de prisión. Sin embargo, el dictamen judicial estableció que la pena de prisión efectiva sea sustituida por un régimen de Libertad a Prueba imponiendo a la condenada una rigurosa lista de obligaciones que deberá cumplir.