Armando Guglielmone
Adiestrador Canino – Educador Etólogo
Contacto: 098 539 682
Cuando ya hemos dado con el ejemplar que pensamos que va a satisfacer nuestras necesidades llega el momento de poner manos a la obra, comenzará la etapa de estimulación del instinto de presa si es pequeño y si es más grande podemos agregarle activación del instinto de defensa para así ir preparándolo para su tarea a futuro que será la protección. Acá es donde la figura del hombre de ataque cobrará relevancia ya que dependerá de su correcta lectura de las reacciones del perro para actuar en consecuencia y que el resultado sea el esperado, si no es así la responsabilidad será del adiestrador ya que deberá ser él quien vaya haciendo análisis del trabajo e ir dando las indicaciones al ayudante sobre qué debe hacer a medida que va viendo y dirigiendo las reacciones del perro. En un “mundo ideal” esto casi no sería necesario pero lamentablemente en nuestro medio se ven trabajos de “figuración” que rondan entre lo ridículo y lo peligroso, lo primero debido a que los movimientos de estas personas encargadas de trabajar a los perros rozan lo cómico e inexplicable ya que al hacer movimientos anti naturales se le suman los gritos y vocalizaciones a destiempo y sin mayor sentido y lo segundo y más importante es el peligro latente que crean haciendo que el perro pueda estar predispuesto a morder sin que haya un motivo para hacerlo ya que le han enseñado que el mejor escape de la presión ante la presencia de personas es el ataque creando así un peligro en potencia. Ya han ocurrido casos así en nuestro medio y no solo en el ámbito civil, lo que ocurre es que como se enteran pocas personas queda todo sin saberse o sabiéndose a medias, cargándole todas las culpas al perro ya que seguramente no podrá justificar su acción, en fin. Ahora bien, lo que más importará cuando adiestremos al perro no será realmente el trabajo de ataque propiamente dicho aunque parezca contradictorio expresarlo, es que lo más importante es la obediencia que haya adquirido el perro, no importa si es muy básica o muy avanzada pero debe ser excelente en la ejecución ya que en el control que ejerzamos sobre el perro estará la clave del éxito; poco suma tener un perro deseoso de morder y con gran resilencia si somos incapaces de controlarlo y se torna un peligro para todos e incluso un incordio para el dueño/guía. He tenido la oportunidad de hacer la figurancia a perros no civiles y ver cómo a pesar de morder y soportar cargas fuertes de mi parte no respondían a ningún tipo de orden ya sea para dejar de morder o quedar en stand by, teniendo que encerrarlos en un vehículo y aún así seguir descontrolados coléricos dentro. No es fácil tener un buen perro de protección, aparte de un buen ejemplar deberá existir mucho trabajo y de mucha calidad para tener un perro óptimo, lamentablemente muchas personas haciendo uso del desconocimiento natural de la mayoría de los propietarios engañan haciendo creer que está bien lo que hacen y otros, debido a trabajar en dependencias que la gente asume que deben saber lo que hacen se aprovechan de eso, como dice el dicho: hazte fama y échate a dormir.