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Lunes 05 de Octubre, 2026 47 vistas

Emilia Milich: "sabía que podía, pero no lo esperaba": Cuatro medallas en cuatro años y la ilusión real de unos Juegos Olímpicos

Con una emoción muy grande la captó la cámara una vez que finalizó el K1 de los Juegos Odesur, logrando la primera medalla femenina en la historia del canotaje uruguayo. Ya había ganado otra el día anterior en el K2 mixto. Hoy ya en Salto y volviendo a los entrenamientos, Emilia Milich cuenta su presente lleno de ilusión y su futuro prometedor.
-¿Después que pasaron unas horas, pudiste bajar los ánimos?
-Estoy mucho mejor, ya entrenando. Como que pasó todo muy rápido, ya de vuelta en el agua.
-¿Los saludos y felicitaciones siguen?
-Todavía se habla del tema, de las carreras y las voy viendo de vuelta. En la calle mucha gente me ha felicitado, incluso muchos desconocidos que me preguntan si soy yo. No me había pasado.
-¿Qué se siente con ese panorama?
-Es un poco raro que me pregunten si soy yo. Fue la primera medalla de la historia para Uruguay en canotaje femenino y va a quedar para la historia. Re contenta que haya sido la primera mujer en lograrlo y que sea de Salto, del interior, porque siempre el apoyo es para Montevideo y que una salteña lo consiga me deja muy feliz.
-Ya tenías una medalla internacional.
-Fue en los Juegos Panamericanos juveniles, también un evento muy grande y también fui la primera mujer en ganar una medalla a ese nivel, pero era juvenil, aunque las rivales también eran más grandes que yo, de 20 años contra 15. Pero lo de ahora es más grande, porque soy más grande y es el primer paso del ciclo olímpico de un deportista, por lo tanto compiten los mejores de Sudamérica buscando plazas para lo que se viene.
-¿En estos Odesur también fuiste de las más chicas?
-Sí, estaba entre las más chicas de toda la delegación y de canotaje. Tengo 17 y competí contra gente de 30, 35 y 38 años. La diferencia de tamaño se nota.
-¿Cuántos competidores fueron?
En el carril éramos nueve, en el K4 éramos cuatro y en el K2 nueve. En K2 estábamos el más fuerte masculino y la más fuerte femenina de un país. Era una de las pruebas más difíciles porque era del más alto nivel, entonces nos sorprendió poder conseguir la medalla.
-¿Conocías tiempos de las demás antes del campeonato?
-A mí lo que me pasaba era eso; siempre controlo mis tiempos y más o menos sabía los de las demás. A muchas no las conocía, nunca había competido contra ellas. Sabía que era muy difícil agarrar una medalla en K1, soy muy chica, la diferencia se nota y había palistas que eran tres veces olímpicas, finalistas del mundo, la colombiana había quedado en la final B de la última Copa, era gente 'pesada'. Yo, en cambio, nunca tuve la oportunidad de ir a un Mundial y compararme a ese nivel. No me lo esperaba; sí sabía que iba a pelearla, pero bueno, conseguí mi mejor tiempo hasta ahora.
-¿Qué te generan estos nuevos tiempos, pensando a futuro?
-Yo estoy recontenta de que quedé a dos segundos de la primera, la argentina Brenda, que tiene tres Juegos Olímpicos y es una referencia para mí. Es muy poca la diferencia. Si no hubiera ganado medalla pero hubiera terminado a dos segundos, hubiera sido muy bueno, para mí, para mi técnico, el equipo y para Uruguay. El año que viene espero poder estar en un Mundial y compararme. A veces una no logra dimensionar lo que está consiguiendo; es mi cuarto año remando y con las dos medallas del año pasado ya son cuatro. Quiero ir disfrutando del proceso y tampoco amargarme si el año que viene me tocara quedar afuera del Panamericano. Todavía tengo mucho camino por recorrer.
-¿Se puede decir que tu físico es privilegiado para este deporte?
-Sí, en realidad hay veces que sí, otras no, depende de cada uno. Soy bastante larga de brazos, según pruebas que hicimos, pero hay gente que es corta, chiquita y le sirve para tener potencia. Es cómo se use, pero a mí me sirve como soy.
-¿Vos hacías otros deportes antes no?
-Sí, jugué al fútbol mucho tiempo, estuve en la selección. También practiqué hockey, natación, entre y otros. Pero fui becada en el club para canotaje. Mi madre me inscribió junto a mi hermano un verano de "Salto Rema" y al final daban cinco becas. Ese año empecé con la beca y había que cumplir con el deporte. También hacía fútbol, robótica, ese año participé del Mundial de Robótica, y quise dejar, porque además jugaba en varias categorías; en Primera jugaba en la 'U' y en Sub 13 en Nacional, pero terminé dejando. El profe (Jorge Ferrier) habló con mamá, le dijo que me veía futuro y que no dejara canotaje. Seguí un tiempo más, clasifiqué a un sudamericano en 2024, entré al equipo oficial y bueno hoy me dedico a esto.
-¿Cuál es el objetivo?
-Sé que es muy compleja la clasificación, pero lo máximo es llegar a los Juegos Olímpicos. Para Los Ángeles 2028, primero tengo que ir a Brasil y clasificar a los Panamericanos y si canotaje puede clasificar desde allí, intentarlo. Sino, se puede clasificar a través de mundiales, copas del mundo, pero Uruguay no ha ido a esos torneos, cuesta mucho dinero y entonces no sumo puntos. La única forma sería con los Panamericanos. Me serviría que, por ejemplo Argentina, clasifique a través de mundiales y deje el cupo de los Panamericanos. Cuantos más puntos sumen los países de nuestro continente más chances tendré.

                                     La plata en el K2 mixto con Julián Cabrera, luego llegaría el bronce en el K1.

 

"Mundial de Maratón, vengo y al Sudamericano"

La actividad internacional sigue este mes para Emilia Milich.
-¿Ya tienen planificado el entrenamiento específico pensando en el año que viene?
-A nivel de selección se va a hacer. Aún no planificamos nada para el año que viene porque todavía no terminamos esta temporada. Dentro de dos semanas me voy al Mundial de Maratón, que no es mi especialidad pero como es en Argentina voy a aprovechar para ir. La Maratón son 18 Kms, y hay una denominada short race, de 3,6 Kms, bajándote del bote, cargarlo y correr. No entreno para 18 Kms, lo hago para 200 y 500 metros pero voy porque es cerquita. 
Una semana después vuelvo a Salto y me voy al Sudamericano de Chile, que va a ser alrededor del 5 de noviembre. Allí termina la temporada y nos pondremos a planificar el año que viene. Sé que en abril tendremos en Brasil el clasificatorio para los Juegos Panamericanos de Lima, hay un montón de cosas el año que viene en las que me gustaría participar. Deseo y quiero ir a un Mundial; siempre comparo mis tiempos con esos tiempos y estaría en una Final A. Hay una chica argentina de mi edad, que va a los mundiales y sale 7ª, 8ª o 9ª y le he ganado las últimas competencias, o sea que tengo esa espina de querer ir a un Mundial.
-¿Cuánto tiempo podés llegar a mejorar de un año a otro?
-Es lo que a mi profesor más le ha sorprendido de un año a otro. El año pasado puse 2 minutos 1 segundo y este año bajé a 1:50, aunque es un tiempo relativo porque había corriente. De todas formas es un gran tiempo, teniendo en cuenta los pocos años que llevo haciendo este deporte.

 

El día a día y el
esfuerzo económico para estar a la altura

Estar a la altura de la exigencia del alto rendimiento demanda una conducta sanitaria exigente y también sostenerlo económicamente. 
-¿Cómo es un día normal para vos?
-Me levanto a las 6, voy al liceo, llego a casa, como y a las dos y media ya estoy yendo al Club. Vuelvo como a las ocho. ¿El estudio? Estoy en 5º de Científica; siempre me gustó el estudio, llevándolo con orden, teniendo buenas notas. Me presenté en un programa "Estudio y entreno" que me ayuda con las faltas, porque cuando hay competencias a los viernes y lunes no llego.
-¿El factor económico cómo se afronta; la familia ayuda, Federación, el club?
-Es bastante difícil, sobre todo cuando recién estás empezando y te tenés que mostrar para conseguir apoyo. Los Odesur, como son parte del proceso olímpico, lo paga el Comité Olímpico Uruguayo (viajes, indumentarias, estadías, alimentación). Cuando es por Federación a veces te cubren y a veces no. Ahora tenemos el Sudamericano y nosotros tenemos que pagar 400 dólares. Este año quería ir al Mundial, entonces terminé comprándome un bote (cuesta alrededor de 4.000 dólares) lo estoy pagando en cuotas junto con mi familia, más algunas empresas que apoyaron. Cuando recién empezás el Club te brinda todo, cuando ya competís en el alto nivel tenés que tener tus propias cosas.
-¿La familia te acompaña siempre?
-A las más importantes siempre han ido.
-¿Cómo manejan eso con la emoción?
-A mí me encanta que me acompañan, pero le dije a mamá que me da miedo no poder compensar con buenos resultados el esfuerzo que hacen. Dicen que solo con el hecho de estar ahí ya están emocionados. Vivirlo de afuera genera más nervios que hacerlo desde adentro. La emoción esta vez fue muy grande, todos llorando conmigo.
-¿Es difícil abstraerse del entorno?
-El día del K1 decidí no tocar mi celular en todo el día. Mi padre no pudo estar por razones laborales, tenía a mi mamá y su pareja, que son súper importantes, mis hermanos, abuela y demás. Los saludé al inicio, pero después me concentré y no toqué el celular hasta que terminó la última para poder comunicarme con papá.