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Miércoles 29 de Julio, 2026 178 vistas

Escenario de crecida del río Uruguay obliga a la CTM a reprogramar las obras para combatir la erosión costera

Por José Luis Toriani 
La actual creciente del río Uruguay continúa siendo monitoreada de forma permanente por la Comisión Técnica Mixta (CTM) de Salto Grande, mientras las previsiones hidrológicas anticipan que el nivel del río podría ubicarse entre los 10,80 y 11,30 metros en el puerto de Salto durante los próximos días. El escenario condiciona a su vez el cronograma de las obras previstas para combatir la erosión costera.
ESTIMACIONES
El delegado uruguayo de la CTM, Nicolás Urrutia conversó con CAMBIO y explicó que las estimaciones fueron analizadas junto al equipo de Hidrología y que los datos se actualizan diariamente, ya que las lluvias en la cuenca inmediata pueden modificar las proyecciones. "Las predicciones que teníamos eran de entre 10,80 y 11,30 metros para Salto. Hoy tendremos una nueva actualización, porque esto cambia día a día y depende, sobre todo, de las precipitaciones en la cuenca inmediata".
MANEJO DEL EMBALSE 
Urrutia indicó que actualmente se trabaja en el manejo del embalse con el objetivo de amortiguar el impacto del importante caudal proveniente de las cuencas media y alta del río Uruguay. "Se viene bajando un poco el nivel del lago para generar capacidad de almacenamiento y absorber el agua que viene de la cuenca media y alta. Todo depende de cuánto llueva en la cuenca inmediata, porque ese aporte puede modificar las previsiones". Ante este panorama, recomendó a los vecinos mantenerse informados mediante la aplicación oficial de Salto Grande o la página web del organismo, donde se actualizan permanentemente los niveles del río y las previsiones para las siguientes 24 horas.
RETRASA OBRAS
El delegado advirtió que las perspectivas hidrológicas para los próximos meses no son alentadoras y que la continuidad de las crecidas afecta directamente uno de los proyectos de infraestructura más importantes previstos para Salto: la protección de la desembocadura del arroyo San Antonio. La intervención forma parte de la segunda etapa del programa de renovación de Salto Grande, financiado mediante un acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y prevé una inversión cercana a los 2,2 millones de dólares. Dicha obra abarcará el tramo comprendido entre la desembocadura del San Antonio y unos 300 a 400 metros hacia el sur, dependiendo del alcance de los recursos disponibles. No obstante, reconoció que la creciente obligará a revisar el proyecto ejecutivo actualmente en elaboración. "Probablemente el agua que haya en esta creciente y también la que pueda registrarse durante la primavera afecte el proyecto ejecutivo y haya que introducir modificaciones. Cuanto más agua y con mayor fuerza llegue, mayor será la erosión en la zona donde pensamos intervenir". Asimismo, aclaró que la ejecución de los trabajos dependerá de que el río presente condiciones favorables. "La obra solamente puede realizarse durante una bajante. No se puede trabajar con el río crecido o en niveles intermedios, por lo que habrá que esperar el momento adecuado para comenzar".