Un estudio de la Facultad de Psicología de la Universidad de la República, revela esta cifra escalofriante que tiene su mayor impacto en los adolescentes entre 15 y 19 años y ocurre frecuentemente en los departamentos que se ubican al norte del río Negro que tienen una menor radicación de psiquiatras y psicólogos. La mayoría de los casos se relacionan con depresión, un trastorno que afecta directamente en el desenlace de los intentos de autoeliminación. Subestimada en sus impactos, sub diagnosticada y con frecuencia también sub tratada, la depresión es un factor de riesgo mayor para el suicidio que afecta particularmente a los adolescentes y las personas mayores y es la principal causa de muerte violenta por encima de los accidentes de tránsito y los homicidios.
SINTOMATOLOGÍA
De acuerdo al estudio, los síntomas son diversos y frecuentemente pasan desapercibidos, lo que muchas veces dificulta un diagnóstico claro y oportuno y lleva a la persona a padecer esta sintomatología de forma prolongada, con las consiguientes consecuencias negativas para su salud. Las características más habituales de los cuadros depresivos son la tristeza permanente, la falta de motivación, la pérdida de interés o placer en las actividades de la vida cotidiana, el aislamiento, las alteraciones del sueño, los cambios en el apetito o en el peso, la falta de concentración y la sensación de cansancio, un sentimiento de culpa excesiva, la falta de esperanza en el futuro, pensamientos de muerte o de suicidio. En personas mayores con frecuencia puede presentarse sin tristeza, como quejas sobre la memoria, menor rendimiento cognitivo o pérdida de autonomía en actividades de la vida diaria que muchas veces se atribuyen erróneamente a la vejez.
FACTORES
DE RIESGO
Dentro del informe que también tuvo el aporte de estudiantes de Salto de la Udelar, se establece que un cuadro depresivo sin diagnosticar ni tratar de forma adecuada y oportuna, puede traer consecuencias complejas como la aparición de ideas suicidas y realización de intentos de autoeliminación. Algunos factores de riesgo son la exposición a situaciones estresantes que incluyen la hospitalización o el ingreso a establecimientos de larga estadía, los problemas económicos o laborales, la pérdida o enfermedad de un ser querido, las rupturas sentimentales, las enfermedades que pueden provocar dolor crónico o intenso, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, el ACV, enfermedades neurodegenerativas (Parkinson, Alzheimer), la soledad no deseada, el aislamiento social, las adicciones y los antecedentes personales y/o familiares de cuadros depresivos.
TRATABLE
El informa sostiene que la depresión es también un problema tratable. Debe realizarse un abordaje socio sanitario, con un enfoque integral, que requiere de atención psicológica y médica, así como de redes de apoyo y contención por parte del entorno cercano, afectivo, familiar y comunitario. La mayoría de las depresiones responden a un adecuado tratamiento.