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Sábado 21 de Marzo, 2026 178 vistas

Grupos Pro-Vida de Salto convocan a movilizarse ante cifras alarmantes de abortos

En el marco de la conmemoración del Día del Niño por Nacer, el grupo Pro-Vida de Salto, representado por la activista Alexandra Bozzo, lanzó un contundente llamado a la sociedad uruguaya para «salir de la zona de confort» y visibilizar lo que definen como una tragedia demográfica y social. Con un cronograma que combina la fe religiosa y la protesta civil, la organización busca poner en agenda las consecuencias del aborto en el país.
AGENDA DE MOVILIZACIÓN 
Las actividades comenzarán el miércoles 25 de marzo. La Iglesia Católica local liderará una jornada de «24 horas de adoración al Santísimo Sacramento» en la Capilla de Adoración Perpetua (Barrio Mi Tío), con el objetivo de pedir por el fin del aborto en Uruguay. Ese mismo día, a las 18:15 h, se realizará el Rosario por la Vida, seguido de una misa en la Catedral de Salto a las 19:00 h, donde se brindará una bendición especial a embarazadas y mujeres con deseos de concebir. El punto álgido de la convocatoria será el jueves 26 de marzo con una marcha apolítica y multireligiosa. La concentración iniciará a las 17:30 h en Plaza Artigas, partiendo a las 18:00 h hacia Plaza Treinta y Tres. «El objetivo es unirnos por la defensa de los más inocentes y débiles», subrayó Bozzo.
CRÍTICAS AL SISTEMA DE SALUD 
Durante el anuncio, Bozzo presentó cifras que calificó de «escalofriantes». Según la referente, desde la implementación de la Ley 18.987, se contabilizan más de 117.000 abortos en Uruguay. «Hablamos de un genocidio silencioso. Si miramos el mes de la mujer, hay 70.000 niñas a las que no se les permitió nacer y de eso no se habla. En Uruguay ocurren 30 abortos provocados por día, frente a un homicidio y dos suicidios diarios. Es una tasa del 25%: de cada cuatro embarazadas, una aborta», enfatizó. La organización expresó su rotunda preocupación ante las intenciones de modificar la normativa vigente. Bozzo denunció que el Ministerio de Salud Pública buscaría aumentar el límite legal para abortar de la semana 14 a la 20 en casos de malformaciones, y eliminar los cinco días de reflexión obligatorios. «Se discrimina al niño con discapacidad y se desprotege a la madre en un momento de vulnerabilidad extrema», señaló.
IMPACTO SOCIAL: ESCUELAS VACÍAS Y SECUELAS EMOCIONALES 
La referente vinculó la baja natalidad con la crisis en el sistema educativo, asegurando que el efecto de estos 117.000 nacimientos no concretados ya se siente en el cierre de centros CAIF y escuelas con menos alumnado. Asimismo, hizo hincapié en el «Síndrome Posaborto», relatando la experiencia del grupo en Salto con mujeres que presentan secuelas emocionales graves e incluso intentos de autoeliminación. «Todo está hecho para promocionar la cultura de la muerte y seguir agendas internacionales como la 2030, pero nadie habla del dolor que queda en la madre, el padre y toda la familia», advirtió.
RECLAMO POR POLÍTICAS PÚBLICAS DE CONTENCIÓN 
Finalmente, Bozzo aclaró que la postura pro-vida no termina con el nacimiento, sino que exige un Estado más presente. «No es solo que nazca el bebé; queremos políticas públicas que apoyen, contengan y acompañen a esa mujer. Muchas llegan al post-aborto diciendo que nadie les habló de las consecuencias cuando estaban presionadas». La marcha del próximo jueves culminará con la lectura de una proclama y testimonios de vida, en lo que se espera sea una de las manifestaciones más significativas del sector en el litoral norte del país.