El Centro Médico de Salto formalizó la presentación del programa denominado Cordón de Girasoles, un proyecto impulsado con el objetivo de brindar acompañamiento y atención preferencial a personas que conviven con discapacidades no visibles, tales como el trastorno del espectro autista, entre otras condiciones del desarrollo y neurológicas. La medida busca sensibilizar tanto al personal de la institución como a la comunidad en general sobre las necesidades específicas que requieren estos pacientes durante su permanencia en los espacios de atención sanitaria.
ATENCIÓN DIFERENCIADA
El distintivo, compuesto por una cinta verde estampada con flores de girasol, funciona como una señal discreta para identificar a aquellos usuarios que pueden requerir un tiempo adicional de espera, asistencia personalizada o un trato adaptado a sus circunstancias particulares. A través de este mecanismo, se pretende reducir las barreras de comunicación y disminuir el estrés o la descompensación sensorial que suelen generar los entornos clínicos y las esperas prolongadas.
HERRAMIENTA PARA HUMANIZACIÓN
Respecto al alcance de la iniciativa, la licenciada Luciana González, integrante del Comité de Humanización de la institución, destacó la relevancia de implementar estas estrategias en el ámbito de la salud comunitaria. González puntualizó que el uso del cordón no otorga privilegios médicos de urgencia, sino que promueve un entorno de empatía, paciencia y adaptabilidad por parte de funcionarios, profesionales y usuarios de la red asistencial.