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Jueves 05 de Marzo, 2026 123 vistas

Carlos Albisu ratifica firmeza en ceses de municipales que habían ingresado por “convenios ilegales”

El Intendente de Salto, Carlos Albisu, reafirmó la postura de la comuna respecto a la desvinculación de exfuncionarios y la nulidad de ciertos acuerdos laborales heredados. Con un discurso centrado en la ética pública y la eficiencia técnica, el jefe comunal calificó de «ilegales» los convenios colectivos celebrados anteriormente, asegurando que el proceso se mantendrá estrictamente bajo el control de los servicios jurídicos.
RIGOR JURÍDICO FRENTEAL CLIENTELISMO 
Albisu fue tajante al señalar que la incorporación de diversos funcionarios se realizó por fuera de la normativa vigente, mediante un convenio que carecía de sustento legal. «Es un tema netamente técnico que los abogados y asesores han estado trabajando y va a ir por ese carril», explicó el Intendente, subrayando que la justicia y la técnica administrativa deben primar sobre las decisiones arbitrarias. Para el jerarca, gran parte de las designaciones anteriores respondían a una estructura de «labor política electoral». Albisu comparó esta situación con los más de 300 monotributos detectados al inicio de su gestión, denunciando que muchos de ellos ni siquiera cumplían funciones efectivas en la comuna, representando una carga injustificada para el erario público.
EXCEPCIONES BASADAS EN MÉRITO Y HUMANISMO
A pesar de la rigurosidad en la revisión de los contratos, el Intendente aclaró que se han contemplado casos específicos para garantizar la continuidad de los servicios esenciales y el bienestar social. Según sus declaraciones, varios trabajadores han sido reintegrados bajo dos premisas fundamentales: razones humanitarias vinculadas a la salud y la idoneidad técnica insustituible. «Siempre ponía el ejemplo del tornero del pueblo; aquel que es el único que sabe operar una máquina o realizar una tarea específica», ilustró Albisu. En estos casos, la administración ha priorizado la eficiencia operativa por encima de las diferencias políticas, buscando que quienes permanezcan en sus puestos realmente aporten valor a la comunidad salteña.
UN COMPROMISO CON EL CONTRIBUYENTE 
El eje central del mensaje de Albisu fue el respeto por el dinero público. Con un tono de autocrítica y responsabilidad institucional, recordó que tanto él como el resto de los funcionarios son, en última instancia, «empleados de la gente». «El que paga el sueldo es cada uno de los salteños con sus impuestos. Aquí, desde el Intendente hacia abajo, todos debemos trabajar por Salto porque somos servidores de quienes cumplen con sus obligaciones tributarias».
URGENCIA DE LOS TIEMPOS POLÍTICOS 
Al cumplirse un año de su gestión, Albisu reconoció que existe una brecha entre los tiempos de la administración y las necesidades urgentes de la población. En un contexto de creciente efervescencia política, tanto a nivel nacional como local, el Intendente señaló que las prioridades de los ciudadanos —trabajo, salud y economía— no pueden esperar por las dinámicas de la burocracia o la disputa electoral. «El tiempo parece ir más rápido que las soluciones para las necesidades de la gente», admitió el jefe comunal, instando a todos los actores políticos a enfocarse en los problemas macro y micro que afectan el día a día de los salteños, más allá de las banderas partidarias.