Por Gustavo Varela
Con toda seguridad, esta semana que está terminando, ha sido de las más fuertes e interesante, de las que ha tenido que atravesar el gobierno del presidente Orsi, con muchas y variadas noticias, que si bien, algunas no son relevantes, describen el estado de ánimo de algunos microclimas, que terminará condicionando la marcha institucional.
Por ejemplo, la primera a comentar, es la decisión de una empresa capitalina de chacinados, que patrocina conjuntos carnavalescos, que decidió suspender dichos auspicios hacia aquellos grupos que hablen de genocidio, en la franja de Gaza (conflicto Israel-Palestina).
El mundo de las redes sociales, (al que el sistema político es tan afecto), explotó con comentarios en uno y otro sentido, perdiendo de vista los diferentes actores, que es un problema de libertad, en que una empresa, que libremente decide auspiciar en cierto segmento del mercado, también decide libremente dejar de hacerlo si se da determinada situación.
Colectivos condenatorios repudiaron dicha decisión y promueven que el público deje de consumir dichos productos, lo que se asemeja a una caza de brujas, donde además surge la escasa creatividad, en un sector cultural uruguayo, en caso de no contar recursos financieros.
Sin recursos financieros quedó el otrora todopoderoso sector político vinculado al ex presidente Mujica, el MPP, que como siempre navega en la opacidad, pues no se sabe si arrienda o es propietaria, (todo indicaría que sería esta última opción) de una onda de radio capitalina M24.
¡Bienvenidos al mundo Pyme uruguayo!
Después de años de criticar (según ellos) prácticas capitalistas de manejo de las empresas cuidando los costos, y al no poder socializar las pérdidas como están acostumbrados a pedirlo a fondos estatales, vende la misma porque da pérdidas.
Nadie quiere tapar las pérdidas con el bolsillo propio, no consideran justo, que no le puedan exigir a la población un esfuerzo impositivo para mantener una onda compañera.
Siguiendo los pasos emepepistas estatales, el sindicato de Ancap le reclamó al gobierno que se quede con todo el negocio del portland, que da enormes pérdidas.
También puede ser que quieran vender, pues no quieren seguir comentando la agenda presidencial, después del comentario de que habría que estudiar el modelo Bukele en El Salvador con respecto a la seguridad, y a las dos horas desmentirlas en una radio diciendo que sería inaplicable en el Uruguay, al mejor estilo pepista.
En fin, toda una semana de gran revuelo de la izquierda uruguaya, en temas que parecen menores, pero que va a tener consecuencias no tengan la más mínima duda, en la suerte del gobierno nacional y en la interna partidaria oficialista.
Sábado 29 de Noviembre, 2025 42 vistas