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Sábado 16 de Mayo, 2026 88 vistas

El 80% de comercios de Salto enfrentan costos al alza en un inicio de año con bajas ventas

Por Enrique Henderson 
El inicio de 2026 ha puesto a prueba la resiliencia del motor productivo de Salto. El más reciente informe del economista Pablo Cortondo para el Centro Comercial e Industrial revela una realidad ineludible: el comercio local está atrapado en una «pinza» financiera. Mientras las ventas reales retrocedieron un 5,2 por ciento en el primer trimestre, los costos de operación se dispararon para 8 de cada 10 empresarios, reduciendo los márgenes de ganancia a niveles críticos.
ESCENARIO DE CONTRASTES 
El análisis pormenorizado por rubros muestra que el enfriamiento del consumo no ha golpeado a todos por igual. El dato más alarmante proviene del sector de Ópticas, que encabeza las pérdidas con una estrepitosa caída del 15,4 por ciento en su actividad. Le siguen los rubros de Informática, con un retroceso del 12,5 por ciento, y Repuestos, que cayó un 11,1 por ciento. Estas cifras sugieren que, ante la incertidumbre, los salteños han postergado drásticamente la renovación tecnológica y de accesorios de salud. Incluso los bienes de primera necesidad sintieron el impacto del ajuste; los Supermercados y Almacenes registraron una baja del 4,4 por ciento, mientras que las Farmacias lograron una mayor estabilidad, con una caída de apenas el 2,5 por ciento. Sin embargo, en medio de este panorama sombrío, el rubro de Hogar y Decoración se desmarcó de la tendencia general con un crecimiento sorprendente del 10 por ciento. Este fenómeno indica que el gasto que antes se destinaba a otros servicios o tecnología se está refugiando en la mejora del entorno doméstico. Por su parte, el sector de Papelería y Librería logró un respiro estacional con un avance del 2,5 por ciento impulsado por la zafra educativa.
PESO DE LA INCERTIDUMBRE 
El sector servicios cerró el trimestre con una caída del 2,4 por ciento, pero las luces de alerta se encienden en la Gastronomía, que sufrió una contracción del 8,9 por ciento. El Turismo, pilar fundamental de la economía regional, también mostró signos de fatiga con una baja del 8,1 por ciento en las empresas del sector. En cuanto a la Industria, la variación fue del -6,4 por ciento. A pesar de este número, el 87,5 por ciento de los industriales mantiene una visión conservadora, esperando que las ventas se estabilicen en los próximos meses sin mayores sobresaltos.
EMPLEO ESTABLE E INVERSIÓN 
Lo que impide que este escenario se transforme en una crisis estructural es la actitud del empresariado. A pesar de que el 63,3 por ciento de los comercios reportó una caída en su rentabilidad, el compromiso con el empleo es firme: 9 de cada 10 empresas de comercio y servicios han decidido mantener su plantilla de trabajadores sin cambios. Más notable aún es que la inversión no se ha detenido. El sector comercio suma 12 trimestres consecutivos de inversión sostenida, una señal clara de que los empresarios confían en las bases macroeconómicas. Con una inflación que ya converge al 3 por ciento y un salario real que creció un 2,05 por ciento interanual, existe la esperanza de que el poder de compra recuperado se traduzca, finalmente, en una reactivación de la demanda.