Pasar al contenido principal

Especialista en enfermedades infecciosas explicó beneficios de la vacuna antineumocócica, su respaldo científico y cobertura

El especialista en enfermedades infecciosas, Dr. Jorge Facal, analizó a CAMBIO la incorporación de la vacuna antineumocócica conjugada de 20 serotipos al esquema nacional de vacunación. Explicó sus beneficios esperados, los antecedentes científicos, la seguridad y las limitaciones de la información disponible en Uruguay. También se refirió a la farmacovigilancia y a la necesidad de investigar el exceso de fallecimientos registrado durante la pandemia.

-¿Qué es el neumococo y por qué preocupa especialmente después de los 65 años?

-Puede producir complicaciones respiratorias y manifestaciones fuera del aparato respiratorio, denominadas enfermedad neumocócica invasiva. Entre ellas se encuentran complicaciones potencialmente graves, como la meningitis neumocócica. Estas infecciones pueden afectar a todas las edades, pero las formas invasivas presentan mayor mortalidad en ambos extremos de la vida: niños pequeños y adultos mayores de 65 años.

-¿Qué datos respaldan la incorporación de la nueva vacuna? ¿Existen estadísticas nacionales sobre neumonías neumocócicas?

-La neumonía neumocócica no es una enfermedad de denuncia obligatoria y, por lo tanto, no existen registros específicos. Además, no siempre es posible identificar el germen que provoca una neumonía. Tenemos datos globales, pero no podemos determinar cuántos casos corresponden específicamente al neumococo. En cambio, sí existen registros de meningitis. Al 14 de septiembre de 2026 había 17 casos notificados al Ministerio de Salud Pública. Siete correspondían a mayores de 65 años y tres fallecieron. La mortalidad en ese grupo se ubicó cerca del 40%, una proporción similar a la registrada en 2024 y 2025, cuando osciló entre el 40% y el 50%.

-¿Qué evidencia científica respalda la vacunación?

-Hay numerosos estudios internacionales y también información nacional, aunque parcial, que muestran disminución de hospitalizaciones y mortalidad por enfermedad neumocócica. Las formulaciones anteriores también demostraron reducir hospitalizaciones y fallecimientos por neumonía en general. No contamos con estudios globales que abarquen conjuntamente a la población del sector público y privado.

-¿Qué efectos adversos pueden esperarse de la PCV20?

-En general, no produce efectos adversos graves. Puede ocasionar febrícula, dolor y enrojecimiento en el sitio de inyección, dolores musculares y articulares o cefalea. No es una vacuna de gérmenes vivos, sino una vacuna conjugada con alto poder inmunogénico, capaz de desencadenar una respuesta inmune muy potente.

-¿Es suficiente un sistema de farmacovigilancia pasiva para registrar los posibles efectos adversos?

-En nuestro país existe un subregistro de enfermedades y también de eventos adversos, no solamente de vacunas, sino de muchísimas medicaciones. Hay un formulario de farmacovigilancia disponible en línea para que los médicos notifiquemos estos episodios. También depende de la responsabilidad del cuerpo médico realizar esas notificaciones.

¿Qué diferencia a la PCV20 de su antecesora, la PCV13? ¿Está demostrada su eficacia clínica?

-La vacuna conjugada anterior era la de 13 serotipos. La PCV20 incorpora siete serotipos nuevos. Los estudios con la PCV13 mostraron una disminución de hospitalizaciones y mortalidad por enfermedad neumocócica invasiva. Por extrapolación de esos resultados, se espera que la nueva formulación, al incorporar más serotipos, brinde una cobertura mayor. El transcurso del tiempo permitirá confirmar ese beneficio esperado.

-¿Se conoce el número necesario de personas mayores de 65 años que habría que vacunar para evitar un caso de neumonía neumocócica?

-No tengo presente ningún dato que pueda proporcionarte con certeza en este momento.

-En relación con las metas asistenciales financiadas por el FONASA, ¿los médicos reciben algún dinero por el cumplimiento de las metas vacunales?

-No, que yo esté enterado, los médicos que hacemos asistencia no recibimos dinero por el cumplimiento de ninguna meta asistencial. Por ejemplo, los pediatras no recibimos dinero por cumplir con las metas vacunales.

-Finalmente, ¿cómo evalúa que el sistema político no haya acompañado una investigación sobre el exceso de fallecimientos registrado durante la pandemia?

-Creo que investigar o aclarar los determinantes de ese exceso de fallecimientos siempre tiene que estar disponible. Pero también hay que tener en cuenta la multifactorialidad de lo que sucedió durante esos años. Esto no ocurrió solamente en Uruguay, sino en todo el mundo. Hubo muertes atribuibles a infecciones respiratorias por COVID, pero también, debido al confinamiento, muchas consultas médicas pasaron a ser virtuales o telefónicas. Se perdió la interacción directa entre médico y paciente, el examen clínico y se postergaron estudios de control y tratamientos oncológicos. Hubo una distorsión general del sistema sanitario.