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Viernes 24 de Julio, 2026 54 vistas

Hacienda explicó rol de fundaciones como herramienta de reordenamiento financiero

El director de Hacienda de la Intendencia de Salto, Nicolás Irigoyen, realizó una evaluación sobre la situación económica actual de la comuna y detalló las acciones de reordenamiento administrativo impulsadas desde su área. El jerarca señaló que la administración observa una evolución favorable en el manejo de las finanzas y adelantó un horizonte con cuentas más saneadas para el final del período.
REORDENAMIENTO Y NUEVO MARCO JURÍDICO
Uno de los puntos centrales abordados por el director de Hacienda fue el cambio en la modalidad de contratación de servicios externos. Anteriormente, la comuna recurría a vínculos mediante contratos de monotributo, donde los trabajadores independientes prestaban funciones directas y facturaban a la Intendencia, quedando expuestos a la pérdida de ingresos ante eventualidades como licencias médicas. Para modificar esta dinámica, la Intendencia llevó adelante una licitación pública auditada por el Tribunal de Cuentas, orientada a la selección de asociaciones civiles y fundaciones capaces de proveer recursos humanos para diversas tareas operativas. Tras adjudicarse dicho llamado, actualmente operan una fundación y una asociación civil en el ámbito departamental. Irigoyen remarcó que las fundaciones funcionan como empresas proveedoras de servicios directos a la Intendencia. En este esquema, la comuna transfiere el pago a la entidad adjudicataria y esta asume la responsabilidad patronal sobre los trabajadores. 
GARANTÍAS DE GESTIÓN
El responsable de las finanzas comunales precisó que el sistema aporta transparencia, protege los recursos públicos y resguarda la estructura del funcionariado de carrera que ingresó por concurso, delimitando con claridad las responsabilidades. Asimismo, al ser consultado sobre la continuidad de estos convenios, Irigoyen aclaró que las licitaciones vigentes están circunscritas al mandato actual por disposición normativa del Tribunal de Cuentas, dejando a la administración entrante la libertad de definir la continuidad o modificación del instrumento.