Armando Guglielmone Instructor canino – Educador etólogo Representante ovejeros alemanes von schutzmann Contacto: 098 539 682.
Cuando las personas piensan en un perro de asistencia lo primero seguramente que se les viene a la mente es un perro lazarillo, es comprensible ya que son los más llamativos de ver e identificar. Luego de la primera guerra mundial en Inglaterra al ver la cantidad de soldados que habían perdido la vista se les ocurrió empezar a enseñar perros para que pudieran ayudar a los invidentes guiándolos en sus desplazamientos haciéndose muy populares luego en todo el mundo. Pero hay muchas clases de perros de asistencia, hay para personas sordas, en silla de rueda, de aviso y de apoyo emocional, donde encontramos a los perros de ayuda para las personas con síndrome de estrés post traumático, SEPT. Hace unos días en un avión de la empresa mexicana Viva Aerobús hicieron descender del avión a una muchacha que viajaba acompañada de su perro de apoyo emocional pues este no tenía bozal puesto, el perro en cuestión, un schnauzer miniatura se mostraba afable y sociable con todos los pasajeros los cuales abogaban a favor de la propietaria para que este permaneciera en el avión mientras esta estaba sumida en una crisis de llanto por la situación. Luego pudo tomar otro avión con el bozal ya puesto. Pese a que es verdad que las aerolíneas tienen requisitos a la hora de viajar con perros y debemos saberlos de antemano para evitarnos problemas, en este caso el perrito en cuestión era muy pequeño, sociable e incluso todo el pasaje quería que se quedara, el “problema” a mi entender fue que el perro prestaba ayuda a algo que no era evidente a los ojos. Estoy casi seguro que si hubiese sido un perro guía el que estaba sin bozal no lo hubieran bajado del avión, habría sido una pésima propaganda para dicha aerolínea. Los perros de asistencia emocional se hicieron muy requeridos sobre todo en Estados Unidos para apoyar soldados con traumas de guerra prestando una ayuda invalorable, permitiendo que estas personas pudiesen salir adelante y evitando muchos suicidios. Lamentablemente exceptuando Europa, EEUU y Canadá no son valorados en el resto del mundo como se debería ya que “como no se ve” la afección de la persona a simple vista lo consideran casi un perro de compañía apenas.
Hace unos años, no muchos, tuve la oportunidad de adiestrar un perro para una persona que sufría de SEPT, fue el trabajo especializado más gratificante que realicé hasta ahora, como primera experiencia nunca había vivido por mí mismo el trabajo que pueden hacer estos perros ayudando la persona en cualquier lugar que le pueda sobrevenir un ataque de pánico, no hay nada que se le compare. Aun así, debí realizar un escrito para presentar a las autoridades explicando la función del perro y dejar bien en claro que este no era un perro de protección, no fuera a ser que defendiese al propietario de quién lo había agredido, inexplicable, más o menos como lo del perrito que bajaron por estar sin bozal.