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Los perros de Armando: Siempre indispensables

Armando Guglielmone Instructor canino – Educador etólogo Representante ovejeros alemanes von schutzmann Contacto: 098 539 682.

A lo largo de la historia los perros siempre han acompañado al hombre en infinidad de tareas siendo una ayuda vital para conseguir los propósitos buscados. A medida que pasaba el tiempo y avanzaba la tecnología se suponía que cada vez iban a ser menos necesarios para muchas cosas e incluso obsoletos para algunas, le pasó al caballo con el advenimiento de los vehículos a motor y el perro parecía que iría a seguir ese camino. Se habían creado armas de fuego que aparentemente lo sustituirían en la caza y como no, en la guerra, de la cual el hombre lo había hecho partícipe desde tiempos pretéritos. Pero, en contra de pronósticos dados, el perro no se volvió obsoleto, es más, se tornó indispensable. Su participación en la primera guerra mundial fue la que marcó su ingreso en las guerras “modernas”, a diferencia del caballo que se tornó una víctima frente al advenimiento de la ametralladora el perro se tornó necesario para comunicarse entre las líneas, para encontrar heridos y llevar suministros de manera más sigilosa y rápida. Luego, en la segunda guerra mundial se supuso que esta marcaría su despedida como auxiliar del hombre pero una vez más fue reclutado luego de iniciada al ver que había tareas para las cuales aún se necesitaba; y así luego el perro se comenzó a afianzar como compañía necesaria en estos trágicos eventos. Luego de terminada la segunda guerra se comenzó en algunos lugares a criar perros con la tarea exclusiva de servir en los ejércitos, en la antigua Checoslovaquia por ejemplo, la cual produjo ovejeros alemanes de líneas aún hoy famosas y a principios de los años setenta en Estados Unidos se comenzó por parte del ejército un programa de cría y adiestramiento específico para la tarea. Y hoy en día, en la era de los drones, robots e inteligencia artificial en la cual se podría volver a pensar que ahora tal vez sí se lo relegaría a un segundo plano el perro vuelve a tornarse valioso. En el conflicto que transcurre en este momento en Gaza una de sus dificultades son los túneles utilizados por los terroristas de Hamas para desplazarse por debajo de la ciudad, constituyendo una difícil tarea su búsqueda si no fuera porque los perros, nuevamente, son los encargados de ayudar. Los perros del ejército Israelí encuentran las entradas disimuladas de estos y ya dentro se ocupan de avisar si hay trampas explosivas o terroristas emboscándose haciendo uso de la herramienta que aún no ha encontrado sustituto, su poderoso olfato.

Y así el perro en medio de la era de la tecnología sigue demostrando aún en estos crueles conflictos que son las guerras que no están aquí por casualidad, sino para complementarnos. Alguien escribió una vez: “Viendo Dios tan solo al hombre creo la mujer para hacerle compañía, y luego, viéndolo tan desvalido, puso un perro a su lado”.