La Prefectura de Salto mantiene patrullajes permanentes en las zonas afectadas por la creciente del río Uruguay, en coordinación con efectivos del Ministerio del Interior. El capitán de corbeta Cristian Fagián explicó que los recorridos se realizan de día y de noche, durante las 24 horas, los siete días de la semana, para vigilar las áreas inundadas y asistir a quienes permanecen en sus hogares.
JURISDICCIÓN
Fagián señaló que, aunque la jurisdicción de Prefectura comprende el agua y la primera rambla costanera o una franja de hasta 50 metros, cuando el río avanza sobre zonas terrestres más alejadas interviene el Ministerio del Interior. Por ese motivo, ambas instituciones coordinan sus recursos y realizan recorridas conjuntas. El jerarca reconoció que la extensión de las áreas afectadas representa un desafío para la vigilancia.
ASISTENCIA A AFECTADOS
Fagián explicó que se contempla la situación de las personas que permanecen en viviendas inundadas para cuidar sus pertenencias, muchas veces trasladadas a plantas superiores o al techo. Quienes necesiten desplazarse hasta tierra firme para buscar alimentos o relevar a quienes cumplen esa tarea deberán coordinar previamente con Prefectura, informando qué embarcación utilizarán y quiénes estarán a cargo. El personal evaluará cada situación y procurará acompañar o brindar asistencia cuando corresponda, dentro de las condiciones de seguridad establecidas. A su vez destacó que ante cualquier emergencias por inundaciones la ciudadanía puede comunicarse a los teléfonos de Prefectura de Salto: 473 35275 / 099 678 243 Whatsapp
PROHIBICIÓN DE NAVEGACIÓN Y PESCA
El capitán advirtió que, cuando el río alcanza los 10,50 metros, se suspende la navegación civil por razones de seguridad, incluso para quienes cuentan con embarcaciones habilitadas. La medida impide navegar o salir a pescar en las zonas inundadas, y su cumplimiento será fiscalizado. También alertó sobre los riesgos de bañarse en esas aguas, que pueden arrastrar troncos, residuos y otros objetos peligrosos. A esto se suma la contaminación provocada por el desborde de pozos negros y baños, que puede generar infecciones.