Por el padre Martín Ponce De León Era el día de “Halloween”. Venían y su presencia era imposible, pese a la distancia, no llamase la atención. Dos de ellos venían envueltos en una tela (TNT) de color rojizo y llevaban sus manos cargadas de diversas bolsas.
Por el Padre Martín Ponce De León En oportunidades, los relatos evangélicos, son duros al enfrentarnos con nuestra realidad personal. Nos creemos tan seguros de nosotros mismos que no sabemos mirar a los demás debidamente o no sabemos valorar lo que nos rodea como acción amorosa de Dios.