Desde diciembre pasado, el Ministerio del Interior viene ejecutando la llamada “Operación Ñandubay” donde en coordinación con Tránsito de las Intendencias, se realizan operativos con el objetivo de regularizar la circulación de vehículos especialmente motos. En ese sentido, desde que se dispusieron estos procedimientos se han incautado más de 150 motos en Salto, lo que ha generado rechazo de muchos conductores que consideran que el secuestro del vehículo es improcedente y excesivo. Un grupo de personas que se ha comenzado a reunir, sostienen mediante las redes sociales que se viene organizando una movilización para repudiar la quita de vehículos y en procura que Tránsito y la Policía revean la medida.
“NO TODOS SOMOS DELINCUENTES”
Fernando Da Rosa -uno de los referentes del grupo- dijo que no se está en oposición a los operativos de Tránsito que son necesarios y claves para el ordenamiento vehicular, pero la quita de motos es lo que ha generado reacciones en varios conductores debido a que se quedan sin el vehículo y la regularización es engorrosa y económicamente excesiva. De acuerdo a lo informado por la Policía el objetivo de estas intervenciones es identificar personas que cometen delitos en moto que muchas veces son hurtadas y sin chapa matrícula. Pero el movimiento aduce que “no todos son delincuentes” y hay muchos que salen en moto a cumplir su tarea laboral cada día.
IRREGULARIDADES
Para este movimiento civil irregularidad es cuando se conduce bajo efectos de alcohol y drogas o cuando no se cuenta con la propiedad del vehículo, pero señalan que en Salto se incauta la moto cuando “no se tiene una luz, o te falta un espejo, o no llevas el chaleco o no tenés carné de salud” y eso es lo que rechazan. Agregan que incautar la moto no soluciona nada, al contrario, la Intendencia tiene cada vez más motos retenidas que se deterioran día a día. Da Rosa dijo que el grupo entregará además un documento a la Junta Departamental con algunas propuestas a tener en cuenta en ese sentido.