El departamento de Salto enfrenta un escenario económico complejo al cierre del primer trimestre de 2026. Según el más reciente informe del Índice de Actividad Empresarial elaborado por el Centro Comercial e Industrial de Salto (CCIS), las ventas reales en el departamento han experimentado un retroceso del 4,12% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este indicador, que mide el pulso del motor productivo local, enciende señales de alerta en varios sectores, aunque presenta un comportamiento dispar entre los distintos rubros.
ANÁLISIS
El análisis, liderado por el economista Pablo Cortondo, revela que la economía salteña no está logrando mantener el ritmo de consumo y facturación que se registró durante los primeros tres meses de 2025. Esta contracción del 4,12% en términos reales -ajustada por inflación- refleja una pérdida del poder de compra y una desaceleración en el volumen de transacciones que preocupa a los referentes de la comunidad empresarial.
LUCES Y SOMBRAS
Al desglosar las cifras, el informe permite identificar qué áreas de la economía están sufriendo el mayor impacto y cuáles han logrado sortear la tendencia negativa. El sector de los Servicios es, sin duda, el más afectado en esta etapa del año. Con una caída pronunciada del 4,85%, este rubro arrastra el promedio general hacia abajo, evidenciando una menor demanda en actividades que van desde el turismo y la gastronomía hasta los servicios profesionales y personales. Por su parte, el Comercio, que históricamente es el termómetro del bienestar económico del departamento, tampoco logró mantenerse en terreno positivo. Las ventas minoristas y mayoristas registraron una baja del 1,97%. Si bien el descenso es menor al del sector servicios, la persistencia de números negativos en el comercio local sugiere que el consumo de los hogares salteños está atravesando una etapa de cautela y restricción.
INDUSTRIA
La nota discordante y positiva de este informe la pone la Industria. En medio de un clima de retracción generalizada, el sector industrial de Salto logró una expansión del 1,75%. Este crecimiento, aunque moderado, demuestra la resiliencia del aparato productivo departamental y su capacidad para encontrar mercados o eficiencias operativas que le permitan crecer incluso cuando el entorno local se muestra adverso.
REFLEXIÓN ESTRATÉGICA
Para las autoridades del Centro Comercial e Industrial de Salto, estos resultados no deben tomarse simplemente como una estadística negativa, sino como un llamado a la acción y a la reflexión estratégica. La asimetría en los datos indica que, mientras la industria empuja con leves signos de crecimiento, los pilares del servicio y el comercio necesitan políticas de estímulo o ajustes en sus modelos de negocio para revertir la tendencia. El Sondeo de Clima Empresarial correspondiente a este primer trimestre de 2026 deja claro que el empresariado salteño inicia el año en una posición defensiva. El desafío para el resto del año será identificar las causas estructurales de esta caída y buscar mecanismos que permitan dinamizar el consumo local para evitar que la brecha negativa se profundice en los próximos trimestres.