Un nuevo episodio de inseguridad afectó a la comunidad educativa local a primeras horas de la mañana de ayer. A las 07:25, personal de la Jefatura de Policía de Salto debió acudir a un centro de educación primaria situado en las inmediaciones de la Avenida Gaboto al 3100, luego de recibir un reporte sobre un presunto hecho ilícito dentro del establecimiento. Al arribar al lugar, los efectivos se entrevistaron con el director de la institución escolar, quien relató los pormenores del hallazgo. Según constató la autoridad docente, personas ajenas al centro provocaron serios daños en el candado de seguridad de un contenedor.
VARIOS MATERIALES
Dicho espacio pertenece a una empresa constructora que actualmente realiza obras de mejora edilicia en la planta física de la escuela. Los delincuentes lograron sustraer varios materiales de estudio fundamentales para el desarrollo de las actividades académicas. Ante la gravedad del atentado contra una institución pública, se dispuso de inmediato la concurrencia del personal de la Policía Científica para realizar los peritajes correspondientes sobre la estructura dañada, buscando huellas u otros elementos que permitan identificar a los responsables. Actualmente, los investigadores trabajan arduamente para esclarecer el hecho.
DETIENEN A UN JOVEN QUE ROBÓ MERCADERÍA EN COMERCIO
La alerta se encendió a las 9:45, cuando una dotación policial se trasladó hasta un local comercial ubicado en la intersección de la calle Uruguay y la Avenida Feliciano Viera. En el sitio, una mujer de 37 años que se identificó como usuaria y encargada del comercio aportó detalles precisos del hecho y entregó las filmaciones captadas por las cámaras de seguridad de un cliente. En los registros fílmicos se apreciaba claramente la secuencia de cómo un individuo sustraía mercadería de las góndolas. Con las características físicas y de vestimenta del sospechoso, los efectivos iniciaron un patrullaje por las inmediaciones. Minutos más tarde, en el cruce de las calles 18 de Julio y José Pedro Varela, la policía logró interceptar a un hombre de 26 años que coincidía plenamente con los datos recabados.