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Taxis legales e ilegales: el reclamo por el derecho al trabajo y las reglas del servicio

El debate sobre los llamados “taxis ilegales” sigue vigente en Salto a partir de los reiterados reclamos de personas que desarrollan esta actividad por fuera del sistema formal y que cuestionan el retiro de matrículas, al tiempo que plantean su derecho a trabajar y la posibilidad de regularizar su situación.  Desde la Unión de Taximetristas de Salto, su presidente, Daniel Mori, cuestionó estos planteos y sostuvo que no se puede reclamar el reconocimiento de una actividad sin cumplir previamente con los requisitos exigidos para ejercerla legalmente.

CONTRAPUNTO

JURIDICO

La discusión plantea un contrapunto entre el derecho al trabajo y la obligación de respetar las normas que regulan el transporte de pasajeros. Mientras quienes trabajan de manera irregular reclaman la posibilidad de continuar con su actividad y acceder a una regularización, desde el sector formal se advierte que prestar un servicio de taxi implica asumir costos, obligaciones y exigencias que deben ser iguales para todos. El planteo de la gremial apunta a que la discusión no quede reducida exclusivamente al derecho a trabajar, sino que también contemple las condiciones en las que se presta el servicio, los requisitos habilitantes y las responsabilidades que corresponden a quienes transportan pasajeros. Desde la gremial de taxis salteña destacan el trabajo que viene realizando el área de Movilidad Urbana de la Intendencia de Salto, los controles sobre los vehículos que trabajan de manera irregular se desarrollan de forma permanente, aunque sus resultados no siempre tienen difusión pública.

APLICACIONES DE MOVILIDAD

La discusión sobre los taxis legales e ilegales adquiere especial relevancia ante la próxima implementación de las aplicaciones de movilidad en Salto, un sistema que puede introducir cambios en la forma en que los usuarios solicitan y contratan viajes. La llegada de estas plataformas abre interrogantes sobre las condiciones de funcionamiento, los requisitos que deberán cumplir los conductores y vehículos, los mecanismos de fiscalización y la convivencia entre los taxis tradicionales y las nuevas modalidades de transporte. En ese escenario, uno de los puntos centrales será establecer reglas claras para todos los actores.

TARIFAS VISIBLES

Más allá de la controversia sobre la informalidad, se insiste en la importancia de que los usuarios cuenten con información clara sobre el servicio que contratan. La tarifa debe estar visible dentro del vehículo y contar con la correspondiente validación de la Intendencia. También está la importancia de que los pasajeros exijan el comprobante emitido por el reloj taxímetro. Estas medidas permiten al usuario conocer las condiciones del servicio y disponer de un respaldo del viaje realizado. A su vez, contribuyen a distinguir a los vehículos que cumplen con las exigencias formales de aquellos que trabajan por fuera de la normativa. En definitiva, el debate sobre los taxis legales e ilegales en Salto pone sobre la mesa una cuestión que trasciende la actividad de un sector específico: cómo garantizar el derecho al trabajo sin dejar de exigir el cumplimiento de las reglas que regulan un servicio público de transporte.