El baby fútbol de Tigre atraviesa una etapa de dificultades económicas y organizativas, una realidad que también afecta a otras instituciones de Salto. Así lo expresó su dirigente Andreina Lemos, quien explicó que el club, ubicado en una zona periférica de la ciudad y con una población de contexto socioeconómico vulnerable, debe realizar un importante esfuerzo para mantener a sus niños en competencia. “Nosotros somos un club de barrio, de nivel socioeconómico más bajo. Estamos a las afueras de la ciudad y tenemos niños de familias con recursos económicos muy limitados”, señaló Lemos, al referirse a una situación que ha obligado a la institución a reducir la cantidad de categorías que presenta en los campeonatos. La dirigente remarcó que la colaboración de los padres ha sido fundamental para sostener el funcionamiento del club y permitir que los niños continúen practicando deporte. Actualmente, Tigre compite con las categorías 7, 10, 11 y 12 años, luego de haber contado anteriormente con una estructura más amplia.
DIFICULTADES ECONÓMICAS
Uno de los principales problemas que enfrenta Tigre es el costo que implica trasladar a los niños hasta los distintos escenarios deportivos de Salto. Si bien las distancias pueden parecer relativamente cortas dentro de la ciudad, para muchas familias representan una dificultad importante.
Lemos explicó que jugar en canchas alejadas, como las ubicadas en la zona de Remeros o en otros barrios de la ciudad, complica la participación de algunos niños, especialmente cuando sus familias no cuentan con vehículo propio.
“Muchas veces los padres que tienen camioneta se encargan de llevar a los niños y nos organizamos así. Pero hay familias que no pueden hacerlo, y eso termina afectando la posibilidad de que los chiquilines participen”, indicó.
En ese sentido, consideró positiva la posibilidad de que se instrumente un mecanismo de transporte gratuito para los niños que participan del baby fútbol, una iniciativa que, según señaló, fue planteada en el ámbito de la Liga Salteña.
La dirigente sostuvo que sería importante que la Intendencia de Salto pudiera apoyar esta propuesta, al menos mediante la exoneración del costo del boleto para los niños.
RECUPERAR CATEGORÍAS
De cara a la próxima temporada, uno de los principales objetivos de Tigre es volver a presentar todas las categorías y ampliar las oportunidades para que más niños y niñas puedan incorporarse a la institución.
Lemos reconoció que el desafío no depende únicamente de contar con jugadores, sino también de disponer de adultos que puedan acompañar y cuidar a los menores durante los entrenamientos y los partidos.
La dirigente explicó que el club ya está trabajando para convocar a nuevas familias y motivar a los niños que esperan la posibilidad de comenzar a jugar. Entre ellos, mencionó a pequeños de la categoría 8 años que se comunican con la institución para consultar cuándo comenzarán las actividades. El objetivo es que Tigre pueda recuperar sus categorías, sumar nuevos jugadores y continuar desarrollando su tarea deportiva y social. Las personas interesadas en obtener información, inscribir a sus hijos o colaborar con el club pueden comunicarse directamente con Andreina Lemos al teléfono 097 474 997.
FUNCIÓN SOCIAL
Durante la entrevista, Andreina Lemos hizo especial hincapié en el papel social que cumple Tigre en su comunidad. Según explicó, el trabajo de la institución no termina en la cancha, sino que también incluye acciones solidarias para atender necesidades cotidianas de los niños y sus familias.
“Nosotros nos encargamos de otras cosas sociales que a veces no se comentan. Si a un niño le faltan zapatillas de fútbol y alguien tiene un par para darle, lo ayudamos. Si le falta alguna otra cosa, tratamos de colaborar”, relató.
La dirigente sostuvo que el baby fútbol puede representar una oportunidad para que los niños se alejen momentáneamente de las dificultades de la vida cotidiana, compartan con otros compañeros y desarrollen hábitos saludables.
Además de los beneficios para la salud física, destacó la importancia de la actividad deportiva para la integración, la socialización y el bienestar emocional de los pequeños.