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Jueves 15 de Enero, 2026 2 vistas

Tips para encarar el nuevo año desde lo vincular

Por Alexandra Ledesma
Socióloga y Educadora Sexual
Cada comienzo de año trae consigo el famoso borrón y cuenta nueva, después de un extenso y emocional balance que nos hace reflexionar y proponernos nuevos horizontes.
Se proyectan metas, se empiezan a escribir nuevas agendas, siempre desde la ilusión de nuevos objetivos a cumplir. 
Pensamos en viajes, festejos, nuevos trabajos, proyectos, hasta el incursionar en nuevos hobbies, pero muchas veces olvidamos una parte esencial para mejorar nuestra calidad de vida, nuestros vínculos. 
La forma en que nos vinculamos es determinante, es el puntapié, el manual de todas nuestras relaciones, sean de pareja, de amistad, de familia, de trabajo, e incluso de la relación que tenemos con nosotros mismos. 
Los vínculos son espejos, nos muestran nuestras heridas, las formas aprendidas de amar, reflejan nuestros miedos, los limites o la falta de los mismos, entre muchas cosas mas, es por ello que surge la necesidad de preguntarnos al inicio del año que estamos dispuestos a sanar internamente para construir vínculos realmente sanos este año, o mejorar las que ya tenemos.  Hacernos las preguntas incomodas acerca de los patrones que repetimos, que es eso que sostengo por miedo o por costumbre, si aun debo trabajar en mi amor propio. 
Un nuevo año siempre nos invita a nuevos desafíos, a soltar eso que ya no tenemos que llevar con nosotros, eso que ya no nos representa, dejar atrás la dependencia emocional, la dificultad para poner límites, el callar para no tener problemas, la necesidad de agradar, todo ello implica que nos prestemos atención, que nos observemos, es un acto de responsabilidad con nosotros mismos, es cambiar para que todo nuestro entorno mejore. 
Construir estos nuevos vínculos basados en la responsabilidad afectiva no es sencillo, es aprender a comunicarnos con honestidad, a expresar lo que es, lo que sentimos, escuchar sin estar a la defensiva, y siempre pero siempre, generar acuerdos claros. 
Es permitirnos el conflicto, porque si este se encara de forma respetuosa no daña, solo fortalece y genera confianza y entendimiento genuino de cada una de las partes. 
Algo clave que tiene que ser meta para este 2026 y siempre, es revisar nuestras expectativas. No esperar por nada ni por nadie, no esperar que el otro nos complete, dejar de lado la idealización, porque cuando depositamos toda nuestra estabilidad emocional en el otro, solo llegamos a construir relaciones débiles, sin bases solidas, basadas en la dependencia. 
Lo ideal es apuntar a la autonomía, siempre elegir, nunca necesitar, acompañar, sin controlar, y que el amor sea sano, que no nos haga perdernos. 
Y como parte esencial de esta nueva forma de vinculación debemos incluir el auto-cuidado, la forma en que nos tratamos determina la forma en que permitimos que nos traten. 
Les sugiero, para sí mismos, escucharse, respetarse, descansar, respetar sus tiempos, remarcar sus límites, priorizarse, nutrirse corporalmente y emocionalmente, todo esto es salud, sobre todo salud mental y emocional. 
Encara este nuevo año pero con un propósito, o varios, pero uno tiene que estar, pequeñas metas, buscar de a poco la transformación trabajar en uno mismo tiene que ser prioridad siempre. 
Y tener en cuenta que la idea no es buscar la perfección porque de hecho no es alcanzable, sino ser coherentes y exigir coherencia, mínimamente.