Un grupo de trabajadores del servicio de taxis en Salto valoró positivamente el anuncio realizado por la Intendencia respecto a la distribución obligatoria de los nuevos cuadros tarifarios y el inicio de controles para verificar su exhibición en las unidades. La medida fue comunicada por la Dirección de Gestión de Tránsito y se enmarca en la Resolución Nº 340/025 del Ministerio de Economía y Finanzas, que fija las tarifas máximas para el servicio de taxímetros en todo el país. “Primero que nada celebramos la resolución tomada por la Intendencia. Es un reclamo que los trabajadores del taxi venimos haciendo desde hace bastante tiempo”, afirmó De Souza quien además, explicó que durante varias administraciones el sector venía solicitando controles que permitieran ordenar el funcionamiento del servicio formal.
ORDENAR EL SERVICIO
De acuerdo con lo expresado por el trabajador, la medida no los tomó por sorpresa. “Entendíamos que desde el principio la nueva Dirección de Tránsito se mostró muy receptiva a los planteos y se comprometió a trabajar fuertemente en el control para normalizar el servicio de taxis”, señaló. Para los trabajadores, el control sobre las tarifas y el funcionamiento de los vehículos constituye un paso necesario antes de encarar el problema de la informalidad. “Siempre para empezar a combatir la informalidad tenemos que ordenar primero dentro del propio sector”, indicó Del Souza. En ese sentido, reconoció que en algunos casos existieron situaciones que generaron cuestionamientos por parte de los usuarios. “No es ninguna novedad que ha habido taxis que han actuado de una forma que deja mucho que desear en cuanto al manejo de los cobros o de las tarifas”, expresó.
COMBATE FRONTAL
A juicio de los trabajadores, una vez consolidado ese proceso de ordenamiento interno, el siguiente paso debe ser avanzar decididamente contra el transporte irregular. “Después hay que hacer un combate frontal a lo que es el transporte informal en Salto, no solamente por un tema económico sino también por una cuestión de seguridad vial”, remarcó. Según explicó, muchos de los vehículos que realizan traslados de pasajeros sin habilitación no cumplen con las condiciones necesarias para prestar el servicio. “Se ven autos en condiciones deplorables trasladando pasajeros, con los riesgos que eso implica”, advirtió.
CONFIANZA DEL USUARIO
De Souza también consideró que la aplicación efectiva de las tarifas oficiales puede contribuir a mejorar la confianza de los usuarios, especialmente en una etapa del año donde aumenta la movilidad en la ciudad. “Esto va a generar confianza, tanto para el turista como para el usuario de Salto, que podrá tomar un taxi sin preocuparse por cuánto le van a cobrar”, afirmó. El trabajador recordó que en algunos casos se registraban diferencias importantes en los precios de un mismo recorrido. “Había usuarios que tomaban un taxi de la terminal al centro y algunos les cobraban 200 pesos y otros 400. Eso genera desconfianza en el servicio”, señaló.