La Escuela Superior Catalina Harriague de Castaños en Salto vivió una jornada especial tras llevar a cabo los festejos correspondientes al Día del Estudiante. La celebración reunió a toda la comunidad educativa en una instancia marcada por el reencuentro, el reconocimiento y la puesta en valor del esfuerzo académico y personal de sus alumnos.
COMPROMISO Y RESILIENCIA
La subdirectora del centro educativo, Gabriela Lorda, expresó su profunda satisfacción por el entusiasmo y la dedicación mostrados por los jóvenes a lo largo del ciclo lectivo. En sus palabras, destacó que el mayor orgullo de la institución radica en las ganas constantes que demuestran los estudiantes por concurrir a clase y en la resiliencia con la que afrontan los desafíos cotidianos. A pesar de las adversidades o situaciones complejas que muchos de ellos atraviesan en su ámbito personal, el alumnado mantiene un firme compromiso con su formación profesional y técnica. Respecto a la huella que busca dejar el centro de estudios, la subdirectora enfatizó la importancia de que los jóvenes recuerden su paso por la institución como un espacio donde fueron valorados de manera integral, no solo en el plano académico sino también en el desarrollo humano. Asimismo, alentó a los estudiantes a perseverar en la educación como herramienta fundamental para construir su futuro.
EXPERIENCIA ESTUDIANTIL
Por su parte, un estudiante en etapa de egreso del curso de Robótica y Automatismos compartió su vivencia en la institución. Manifestó que formar parte de una de las entidades de educación técnica más relevantes del país representa un verdadero honor, destacando además las amplias oportunidades laborales que ofrece el área tecnológica en la cual se ha capacitado. Al recordar los momentos más memorables de su trayectoria de seis años en la escuela, el futuro egresado señaló la emoción de sus primeros días de inscripción y el valor del intercambio con sus compañeros. En su mensaje hacia el resto de la comunidad estudiantil, instó a sus pares a aprovechar la etapa formativa y a esforzarse al máximo, recordando que el paso por las aulas es una oportunidad única que sienta las bases para el ejercicio profesional.