Por Pablo Perna
El domingo 22 de octubre de 2023 el programa más visto en todo el Uruguay “Santo y Seña”, en su informe central titulaban: “Clientelismo político de Lima en Salto”. Mediante acceso a la información pública solicitada por los ediles de aquella época Facundo Marziotte y Enzo Molina, sumada la investigación periodística del programa, salieron a la luz graves irregularidades protagonizadas durante los 10 años del Gobierno del Frente Amplio en Salto.
Se constató que la administración de Lima había contratado de manera directa, arbitraria y discrecional a 362 funcionarios, esto es sin haber llamado a los mentados concurso o sorteo que tanto insisten hasta el hartazgo, pero en una suerte de que haz lo que yo diga pero no lo que yo haga. Los testimonios que desfilaron por la pantalla resultaban escalofriantes, donde militantes confesaban haber ingresado "a dedo" a la Intendencia a cambio de que militaran políticamente para Lima, debían de salir a volantear por diferentes zonas, acudir a actos o a los famosos “desembarcos”, los punteros zurdos pasaban listas y el que no asistía quedaba automáticamente sin trabajo. El testimonio de una funcionaria que cuidaba y limpiaba los baños en la plaza, declara que la obligaban a que todo aquel que quisiera hacer uso de los mismos debiera de ser votante del FA, caso contrario no se le permitía la entrada. Confiesa que al tener un contrato chatarra, se embarazo y debió de trabajar hasta que prácticamente tuvo a su hijo.
Se había confeccionado una logística para repartir relleno gratuito a simpatizantes políticos y a otros venderlos a $ 600. Se denuncia que se habían creado 25 Cooperativas que representaban cada una de ellas a una lista política de Lima, si militaban se les daría a cambio terrenos, hoy vemos que efectivamente Lima cumplió con su palabra, repartiendo terrenos sin la autorización obligatoria de la Junta Departamental de Salto; los desprotegió. Una confeso, tuvimos que salir a militar en contra de la LUC para que nos dieran un terreno.
Se denunciaron varias otras obscenidades, pero de las más llamativas que desgraciadamente perduran hasta hoy, es la figura del “monotributo”. Este es un contrato chatarra donde se contrata a una persona para que limpie la calles, cuide las plazas, recoja la basura, entre otras actividades similares, en representación de la Intendencia, pero sin tener derecho a percibir aguinaldo, licencia, salario vacacional, ni derecho a enfermarse o embarcarte como la cuidadora de baños.
Hoy Carlos Albisu pretende eliminar esos contratos chatarras, para que estos pasen a cumplir funciones dentro de una Fundación o Asociaciones Civiles, pero con derecho a licencia, aguinaldo, salario vacacional y con derecho a enfermarte y embarazarte. ADEOMS hoy lo critica, afirmando que eso es una “precarización del trabajo”; ¡Insólito!
Esta semana al ser invitado al programa radial conducido por Martin Giovanoni y Marcelo Oliva, di mi opinión al respecto, contraria indudablemente a la de ADEOMS. El presidente del gremio luego de escuchar mi postura, inmediatamente salió a cruzarme con dureza en el mismo programa, sosteniendo con vehemencia que el sindicato siempre se había opuesto a estos contratos chatarra (el “monotributo”) y que, de hecho, los habían limitado mediante la firma de un convenio colectivo a 130. Sinceramente, me alegra enormemente enterarme ahora de tan férrea y combativa postura de ADEOMS contra el monotributo, el único inconveniente es que, si efectivamente se opusieron con tanta firmeza, la verdad es que no se notó; al momento que ceso el Gobierno de Lima habían más de 300 monotributistas contratados.
Habrá que felicitar a la dirigencia gremial, lograron el milagro de oponerse tanto y tan fuerte a la precarización laboral del gobierno anterior que nadie en Salto, absolutamente nadie, llegó a enterarse. Todo un ejemplo de resistencia invisible que hoy, convenientemente, recupera la voz. ¡A tener memoria compañeros de izquierda!
Viernes 17 de Julio, 2026 196 vistas