VANDALISMO RURAL
Productores de la zona de Massoller (Salto, Tacuarembó y Rivera), fueron blanco de actos vandálicos por parte de personas que cortaron los alambrados y se llevaron postes y alambres en varios tramos de campo. Se trata de acciones que no solo generan pérdidas económicas importantes, sino que generan un clima de inseguridad en una zona donde se ha vuelto necesaria la presencia policial. La imagen captada por uno de los productores de la zona, muestra el desastre que provocaron en varios tramos de corrales, que ahora deberán ser reparados, para evitar fundamentalmente que el ganado salga a la calle.
MAL OLOR
Residentes en barrio Saladero expresan su malestar ante el fuerte mal olor que hay en la zona producto de la operación de la planta frigorífica que hay en la zona. "Hay días que es insoportable y no podemos abrir ni las ventanas del olor a podrido que hay", dijo uno de los afectados. Si bien tienen entendido que desde el área de Salud Ambiental de la comuna se viene trabajando en el tema, consideran que el olor persiste y es un problema de ambiente para residentes en el lugar y una muy mala imagen para turistas. Incluso personas que pasan por el lugar suben los vidrios para evitar que el olor penetre dentro de los vehículos.
AVANZA
Y no da tregua. La erosión en la zona costera fundamentalmente al norte del Ayuí es un problema preocupante. Y si bien desde Salto Grande se ha señalado que se viene gestionando con el BID el costo de la reparación de los daños, los tiempos que se manejan no son los mismos de los daños que hace este fenómeno que está dejando a Salto sin costas. Resulta necesario que se intervenga en toda la zona que da hacia al sur de la represa de Salto Grande, Por ejemplo esta imagen corresponde a la zona de las Cuevas de San Antonio, y se puede observar que los árboles del lugar ya están a punto de ceder, ante el arrastre de tierra.
PATRULLAS NOCTURNAS
Un lector nos expresa la necesidad de implementar en Salto un patrullaje puntual en horas de la noche en la zona céntrica de la ciudad con el objetivo de evitar que personas con apariencia delictiva cometan acciones contra la propiedad privada y contra las personas. "No podemos seguir viviendo en un clima de inseguridad constante porque estas personas caminan en forma impune por la calle, piden dinero y si no le das son capaces de robarte", dijo. Debe implementarse un patrullaje intenso que evite que este tipo de personas circule sin rumbo en horas de la noche", dijo.
AUMENTAN
Se aproximan los meses más fríos y en muchas zonas de la ciudad aún persisten las ollas populares. Este tipo de iniciativa barrial surgió con mucha fuerza en la pandemia llegando a más de 20 ollas en diferentes zonas. Hoy son muchas menos, pero en algunos barrios se mantienen y con una alta concurrencia de personas que se acercan cada noche. En Barrio Andresito (foto), aún persiste cada noche la necesidad de cocinar para cientos de personas que se acercan para llevarse su plato caliente. Si bien oficialmente hay mecanismos de alimentación a través de los comedores, las ollas siguen siendo parte de la necesidad de algunos barrios.