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Viernes 12 de Junio, 2026 141 vistas

Menores terminan tras las rejas por intentar un botín de ropa y limpieza

La delincuencia juvenil volvió a escena en pleno centro de la ciudad. Próximo a las 19:50 horas, un llamado desesperado al Servicio de Emergencia alertó a las autoridades sobre una situación irregular en un comercio ubicado estratégicamente en el cruce de las calles General Fructuoso Rivera y 18 de Julio. Al llegar al lugar, los efectivos policiales se entrevistaron con el responsable del local, un ciudadano de 29 años, quien relató que dos personas habían intentado cruzar la línea de cajas sin pagar, llevando consigo un botín compuesto por prendas de vestir, productos comestibles y artículos de higiene.
DETENCIÓN
El comerciante logró retener a los sospechosos en el propio establecimiento hasta el arribo de los uniformados. Al proceder a la identificación de los involucrados, el personal policial constató que se trataba de dos menores de edad, de tan solo 16 y 17 años. Tras tomar conocimiento de los hechos, la Fiscalía de turno dispuso el traslado inmediato de los adolescentes a las dependencias policiales, iniciando los procedimientos legales correspondientes en un caso que sigue bajo investigación.
RASTRO DEL DELITO EN LA TABLADA
En plena madrugada, durante las recorridas habituales de prevención de delitos que realiza la Jefatura de Policía, un hallazgo rompió la rutina de los patrullajes. Exactamente a la hora 00:30, los efectivos que circulaban por el barrio La Tablada divisaron un vehículo que llamaba poderosamente la atención: una motocicleta abandonada en la oscura intersección de la calle Compasa Africanitos y el pasaje Verocay. Al aproximarse al lugar y constatar la situación de abandono, los agentes procedieron a cotejar los datos del rodado en el Sistema de Gestión y Seguridad Pública. El sistema informático confirmó las sospechas de los oficiales al arrojar de forma inmediata una requisitoria vigente por hurto. Se trataba de una moto marca Baccio de 110 centímetros cúbicos. Ante esta confirmación, la policía procedió a la incautación del vehículo para los peritajes correspondientes, mientras los investigadores continúan trabajando para dar con los responsables del robo original.
CON LA GARRAFA AL HOMBRO
Un hecho tan delictivo como insólito se registró en las primeras luces del día en el barrio Calafí. Alrededor de las 05:10 horas, una patrulla policial que realizaba tareas de control en la intersección de las calles 1 y 5 interceptó a un joven de 22 años que caminaba por la vía pública cargando una garrafa de gas de 3 kilogramos, un objeto cuya procedencia levantó sospechas inmediatas en los uniformados. Al ser interrogado por el origen del cilindro de gas, el propio implicado manifestó de forma deliberada que la había sustraído de una vivienda ubicada en la calle Migliaro. Con el fin de verificar el relato, los efectivos se trasladaron de inmediato al domicilio indicado. En el lugar fueron recibidos por un familiar del propio joven, quien no dudó en radicar la denuncia formal por el hurto de la garrafa. El hecho fue puesto bajo la órbita de la Fiscalía de turno, la cual ordenó la detención inmediata del sospechoso, mientras las autoridades continúan con las actuaciones legales pertinentes.