El Obispo de Salto envía un mensaje a la población ante este nuevo nacimiento de Cristo expresando que una vez más la ciudad se viste de luces. Fajardo dice que Jesús es la luz del mundo que ha venido a iluminar las noches, angustias, estamos en un tiempo difícil, terminando de salir de una pandemia con todo lo que eso ha producido de dificultades en el campo laboral, familiar y también en el campo religioso. Para el obispo la Navidad es una invitación a volver a casa, volver a lo más interior de nosotros mismos, más allá del ruido de las fiestas y la comida, encontrarnos con nuestro corazón, nuestros afectos, olores y todo aquello que nos recuerda a la niñez, nuestra vida y a lo más auténtico de nosotros mismos.
“LA NAVIDAD ES UNA LUZ QUE BRILLA EN LA OCURIDAD”
“Estamos en tiempos apropiados para la familia y sus afectos, ponernos a modo Navidad, más allá de la fe, es una realidad que incluso supera a aquellos que no tienen fe. En un mundo con una guerra terrible en el corazón de Europa y muchas otras guerras en Siria, África, donde muchas personas están sufriendo hambre y otras tantas emigran en busca de situaciones mejores para su familia. La alegría de la Navidad no debe ser solo exterior sino también una búsqueda interior de lo más profundo de nosotros mismos. La invitación es a alegrarnos, a reconocer el señor que viene, que Dios está con nosotros. Quisiera tener también una palabra de recuerdo a aquellos que viven estos tiempos con angustia, dificultad, soledad, porque están enfermos o sin trabajo, problemas en la familia o están privados de libertad, para ellos también la Navidad es una luz que brilla en la oscuridad, y los invita a salir de toda tristeza y toda angustia. El señor ha venido a morar en medio de nosotros. En nuestro corazón hay lugar para que nazca Jesús, y en nuestra familia, en nuestro mundo. Por último, Fajardo invitó a la noche de la celebración de Nochebuena, que será en la Catedral a las 21 hs”.