Por el Padre Martín Ponce de León Con el correr de los días he ido conociendo a algunas de las personas que están en situación de calle y pasan sus horas en una de las plazas de la ciudad.
Por el padre Martín Ponce De León Era el día de “Halloween”. Venían y su presencia era imposible, pese a la distancia, no llamase la atención. Dos de ellos venían envueltos en una tela (TNT) de color rojizo y llevaban sus manos cargadas de diversas bolsas.