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Sábado 26 de Agosto, 2023 27 vistas

No hubo quórum pero los árbitros paralizaron el fútbol de la Liga

Luego de la suspensión por agresiones recibidas en el partido que Universitario le ganaba 1-0 a Ceibal en el estadio Dickinson en primera división, los árbitros decidieron paralizar toda actividad de la Liga Salteña de Fútbol. Al día siguiente informaron que la decisión aplicaba solo a la Divisional A, tal como recomienda el protocolo de la organización nacional de gremiales, pero al día siguiente volvieron a suspender todo fútbol.
Hay molestia de algunos integrantes de Asa por las ausencias que se dieron a las reuniones que se realizaron luego del partido entre Universitario y Ceibal, pero sobre todo porque aunque apoyan la medida de Asdaf (la mayoría de los incidentes que se registraron este año involucran a Asdaf), la mayoría trabaja de todas maneras este fin de semana en distintas ligas.
Es cierto, muchos de los árbitros de Asdaf dirigen entre hoy y mañana en ligas menores, en Constitución e incluso uno de los árbitros agredidos el miércoles, que recibió el cabezazo de Darío Rondán, Sebastián Samit, está designado para arbitrar en la Copa AUF-OFI de sub 14 y sub 15 en Paysandú.
La suspensión del fútbol implica no solo que los clubes se queden sin actividad, aún aquellos que no tuvieron nada que ver en los líos y no forman parte de la divisional, sino que los árbitros se queden sin los ingresos económicos de este fin de semana, a excepción de los que pueden ir a trabajar a otras ligas, como ocurre.
Se entiende de parte de muchos actores del fútbol salteño ajenos a la actividad arbitral, que son rehenes de la situación «porque los árbitros igual trabajan en otras ligas».
En realidad no es así para todos los árbitros, por eso las molestias internas, y por las grietas en la comunicación, que generan diferencias en las opiniones y decisiones que luego se toman.
La atención se ha desviado del tema principal en el ambiente arbitral, pero lo concreto es que no hay fútbol y se debe a la violencia reiterada. La severidad de las penas es lo único que queda por esperar, llámese campeón salteño o equipo de la ‘C’, ya que se supone que el fin de semana que viene todo va a volver a la normalidad. El árbitro, más allá de que trabaje igual o no, o sea bueno o malo, salvo rara excepción, es la víctima de la situación desde siempre.