En una jornada marcada por la integración, el aprendizaje y el reconocimiento del patrimonio local, los participantes de los refugios masculino y femenino de la ciudad de Salto protagonizaron una experiencia transformadora al recorrer las instalaciones de la Represa Binacional de Salto Grande el pasado 17 de octubre. La actividad estuvo minuciosamente planificada por el equipo técnico y la directiva de la Cooperativa de Trabajo A Tu Alcance, institución que lleva adelante la gestión de estos espacios en convenio con el Ministerio de Desarrollo Social. La propuesta buscó acercar la historia, el funcionamiento y el impacto estratégico de esta emblemática obra hidroeléctrica a los usuarios del sistema, muchos de los cuales provienen de diversos puntos del territorio nacional y no habían tenido la oportunidad de conocerla de cerca.
UN SÍMBOLO DE LA REGIÓN
Salto volvió a posicionarse como un referente nacional en políticas de contención social e integración comunitaria. La elección de la Represa de Salto Grande como destino no fue casual: la colosal obra hidroeléctrica no solo representa el corazón productivo e industrial del departamento, sino que constituye un verdadero orgullo para todos los salteños y un símbolo de cooperación internacional entre Uruguay y Argentina. Para quienes habitan transitoriamente en los refugios, el recorrido significó una oportunidad única de conectar con el entorno que hoy los acoge, comprendiendo el valor histórico y técnico de una infraestructura fundamental para el desarrollo del país.
CULTURA Y RECREACIÓN
Desde la organización destacaron que la verdadera inclusión social trasciende la asistencia básica y el techo temporal. Garantizar el derecho a la cultura, la recreación y el conocimiento del entorno es un pilar indispensable para fortalecer la dignidad y abrir nuevos horizontes en la vida de las personas en situación de vulnerabilidad. El contacto directo con la historia salteña y la imponente arquitectura de la represa ofreció a los visitantes un espacio de esparcimiento enriquecedor, donde el aprendizaje compartido funcionó como un puente para afianzar lazos de convivencia y sentido de pertenencia.