Las piscinas son lugares perfectos para divertirse y huir del calor en verano. Pero no disfrutarlas de forma segura puede provocar graves accidentes como el ahogamiento, una de las diez causas principales de muerte en niños y jóvenes. Si tiene una piscina en su jardín, instale un cerco de al menos 5 pies (1,5 metros) de altura en todos los lados de la piscina, así como una puerta que cierre sola y se trabe con un sistema que esté lejos del alcance de los niños. Las piscinas particulares son las que registran más ahogamientos en los más chicos y uno de los errores más comunes que cometen los padres es subestimar los riesgos de una superficie poco profunda. 30 centímetros bastan para que se ahogue un niño.
RECOMENDACIONES
-Considere instalar una alarma de piscina o un cobertor, pero sepa que esto no sustituye una cerca o la supervisión de un adulto.
-Retire los juguetes de la piscina cuando los niños hayan dejado de nadar para prevenir que ellos intenten ir a recuperarlos cuando nadie los esté supervisando.
-Los elementos de flotación inflables, como los chalecos, aros, balsas y tubos pueden brindar una falsa sensación de seguridad en la piscina y no son muy efectivos para proteger a un niño de ahogarse. Nunca los use como un substituto de la supervisión constante de un adulto.
-Nunca permita que su hijo use colas de sirena o aletas en la piscina. Este tipo de juguetes pueden dificultar la natación y provocar ahogamiento.
-Vierta toda el agua de una piscina para niños cuando haya terminado de usarla.
-Retire todas las escaleras de una piscina elevada cuando no esté en uso.
-Los cuidadores debe sentirse cómodos supervisando a su hijo en el agua y comprender las reglas relacionadas con el uso de la piscina.