Por Melisa Ferradini.
El vínculo entre madre e hija no tiene igual. Existen algunos grandes ejemplos en la ciencia: Marie Curie, una de las científicas más reconocidas del siglo XX, trabajó junto a su hija Irene en el campo del radio y la radiactividad, lo que le valió un premio Nobel a cada una de ellas. Hoy, dúos inspiradores de madre e hija son prueba del éxito que tiene lugar cuando una familia trabaja en conjunto. Les compartimos en esta nota el testimonio de ese vínculo. Alejandra Spinelli es cardióloga cursó sus estudios primarios en el Colegio Ma. Auxiliadora, luego en el Colegio y Liceo Salesianos y el bachillerato en el liceo Nº 2 Antonio Grompone. Su hija, Lucía María Rampa por su parte, estudió la primaria en el Colegio María Auxiliadora y el liceo en el Colegio Sagrada Familia. Más tarde ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de la República UDELAR donde obtuvo su título.
-¿Qué les motivó a elegir su profesión?
-A. Desde niña me caractericé por sentir siempre compasión por las personas con alguna carencia ya sea en la salud o lo social así como también por los animales abandonados y creo que pude materializar ese sentimiento a través de la medicina. A su vez, en mi adolescencia sufrí la pérdida de mi padre con solo 46 años de edad lo cual definió aún más mi objetivo.
-L. Crecí viendo a mi madre ejerciendo con pasión su profesión y si bien al principio quería algo diferente para mí ya que quería tenerla más conmigo y por su profesión pasaba mucho tiempo fuera, en el liceo me atraía todo lo referente a la biología y la ciencia, por lo que la profesión que se acercaba más a mis gustos era Medicina. Y hoy puedo decir que me siento acertada con la decisión que tomé.
-¿Qué destacarían de la vida como estudiante en facultad?
-A. Es una etapa muy linda en la que haces amigos y en la cual vas proyectando tus sueños, pero a su vez es sacrificado dado la cantidad de años que tiene la carrera de medicina donde requiere de mucho estudio y sacrificios como joven. Los estudiantes del interior tienen un plus que es tener que alejarse de la familia y desenvolverse en un medio que es muy diferente al interior, y muchas veces eso no es tenido en cuenta por los docentes, por eso estoy muy feliz y de acuerdo con la descentralización de la Facultad de Medicina que desde hace varios años se puede realizar en Salto y Paysandú.
-L. Sin dudas es una de las etapas más lindas ya que te haces de buenos compañeros y amigos pero a la vez muy demandante a la que hay que dedicarle mucho tiempo y estudio pero que lo haces con gusto cuando realmente es tu vocación. Es una etapa de muchos desafíos y crecimiento en lo profesional y en lo personal.
-Han vivido diferentes tiempos de ser profesionales. ¿Cuáles son para ustedes las diferencias de las etapas de cada una?
-A. El cambio más significativo que veo es en la parte de la tecnología y las subespecialidades. Hoy se cuenta un abanico más amplio de exámenes para-clínicos (tomografías, resonancias, estudios hemodinámicos) que complementan a la clínica y cada vez se ven más avances tecnologías. La informática ha permitido el acceso a información científica que permiten estar actualizado.
-L. Si bien la experiencia que se me ha transmitido es muy valiosa, la medicina avanza día a día y cada vez más basándose en estudios científicos. Hoy en día la informática permite mejor acceso a las historias clínicas así como participar de eventos donde se intercambian opiniones de colegas de otros países.
-¿Cómo ha sido la primera experiencia luego de haberse recibido?
-A. Creo que a todos nos pasa lo mismo cuando pasas de ser estudiante a tener la responsabilidad de la asistencia de un paciente se vive con mucha ansiedad y compromiso de querer hacer las cosas bien.
-L. La primera guardia como médico es todo un desafío pese a que ya venimos de un año entero trabajando como internos, el pasar a ser responsable de los pacientes se vive con mucha expectativa. Día a día se transforma en satisfacción al ver aplicado los conocimientos adquiridos.
-Si no hubiesen elegido ser médicas. ¿Qué le hubiera gustado ser?
-A. A mí me hubiera gustado ser Bioquímica o Bailarina.
-L. Bailarina. Comparto también la pasión por la danza, de hecho soy profesora de Danza Clásica y Jazz.
-¿Qué características consideran que debe tener un médico?
-A y L. Compartimos el mismo pensar. Actuar siempre por vocación y con compromiso sintiendo empatía por el paciente y respetando sus derechos.
-¿Sabrían decirnos como ven la medicina en nuestro país?
-A. Si bien ha evolucionado en los últimos años, estaría bueno que se llevaran a cabo más estudios científicos y se desarrollara aún más la parte tecnológica para así tener mayor disponibilidad de estudios para-clínicos y tratamientos disponibles.
-¿Cómo es la relación madre e hija con la misma vocación?
-A y L. Es muy linda ya que compartimos vivencias, asistimos a jornadas juntas, intercambiamos casos clínicos. Como hija la tengo como mi referente y en ocasiones me gusta solicitar su opinión ya que valoro muchísimo su experiencia.
-¿Qué le gusta realizar en su tiempo libre?
– A y L. A las dos nos gusta mucho realizar ejercicio y estar al aire libre. Disfrutamos mucho de esos momentos.

foto: Compartiendo sus profesiones

Foto: Alejandra y Lucia un dia de paseo.
Domingo 26 de Diciembre, 2021 25 vistas