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Viernes 17 de Abril, 2026 78 vistas

Unión Europea: ¿Qué hacía en Salto?

Por Pablo Perna
Me resulta increíble descubrir como la historia nos termina uniendo, donde los líderes del pasado que caminaron por Salto cuando éramos solamente un par de ranchos, agua y campo, y que luego caminaron por el mundo, hoy se comunican con nosotros. Giuseppe Garibaldi fue nuestro José Gervasio Artigas para Italia; fue quien unifico y moldeo a la hoy tercera economía más importante que tiene la Unión Europea; uno camina por Italia y a cada paso se observan estatuas de Garibaldi con su imagen icónica de guerrero, con el pelo largo, la barba y el poncho sobre los hombros. 
Garibaldi fue inmortalizado al bronce y mármol  con su “poncho” que adquirió en su juventud madura cuando vivió y lucho por la independencia del Uruguay y defendiendo a Salto; adopto las costumbres del gaucho del Río de la Plata; cuando regresó a Italia para la unificación, se negó a vestir los pomposos uniformes militares europeos. Siguió usando el poncho y las bombachas de campo. Esa imagen "rebelde" y "rústica" fue lo que fascinó a las masas italianas; veían en él a un hombre del pueblo, no a un aristócrata. Italia se unificó bajo la estética de un gaucho de Salto.
Lo que nació en nuestro suelo como una prenda de campo, Garibaldi lo transformó en un símbolo icónico que luego exportó a Europa, influyendo en la moda y el espíritu de unificación del Viejo Continente. Salto, sin saberlo entonces, ya estaba dictando tendencias que cruzarían el océano.
Esta semana, ese puente histórico se sintió más sólido que nunca con la visita de la delegación de la Unión Europea a Salto; ¡si, a Salto!. Entre los presentes se encontraban figuras de alto relieve diplomático mundial, el embajador de la UE, los embajadores de Italia, Alemania, España, Francia, Rumania e Irlanda, entre otros.
Fue precisamente con el embajador italiano con quien compartimos una conversación cargada de emoción y mística. Con la mirada hacia donde había luchado Garibaldi y sus “camisas rojas”, de fondo el horizonte del río Uruguay y el arroyo “San Antonio”, el embajador rememoraba con veneración los pasos del prócer; luego, visita el monumento a Garibaldi, que en el futuro cercano se transformara en uno de los cetros urbanísticos y comerciales más destacados de la ciudad.
La presencia de esta comitiva, acompañada por el intendente de Salto Carlos Albisu, quien ha sido clave en gestar este acercamiento, marca un diferencial histórico con políticas anteriores. No se trata de visitas de cortesía, sino de una alianza estratégica por un futuro próspero que hacía tiempo no se veía en nuestra ciudad. Mientras Donald Trump pretende proteger al mundo evitando una tercera guerra mundial, la Unión Europea llega a Salto atraída por nuestra tradición, pero decidida a invertir en nuestro potencial, extremo que deberá aprovechare al máximo. 
Los beneficios que se buscan son tangibles: 
-1 Apertura de mercados para la naranja, llevando el fruto de nuestro esfuerzo a las mesas más exigentes del mundo.
-2 Inversiones en nuevos emprendimientos, generando el oxígeno económico que nuestra región necesita
-3 Becas para estudiantes, sembrando conocimiento para que nuestros jóvenes no tengan que buscar fuera lo que pueden construir aquí; 4- intercambio de información, cultural y alianzas fraternales de nuestro pueblo con Europa, procurando oportunidades que uno nunca sabe, pero que es importante permitir que puertas queden entreabiertas. 
Al igual que el poncho de Garibaldi que llevó nuestra esencia a Europa, hoy Europa llega a Salto para honrar esa historia y construir, juntos, una nueva epopeya de progreso y bienestar. El pasado nos comunica, el presente nos une y el futuro nos espera. ¡Vamos por más Salto y “Unión Republicana”!.