Las clases comenzarán el 2 de marzo en educación inicial y primaria, la misma fecha que el ciclo básico de Educación Secundaria, mientras que el bachillerato lo hará una semana después. Un relevamiento permitió observar algunas variables de precios, que al menos en los primeros días de febrero no llegan a estar mayoristamente por encima que el año anterior. Se intensifica la compra online de útiles y artículos escolares, pudiéndose encontrar precios diferenciados.
PRECIOS
En las grandes superficies como una cuardernola de 48 hojas de tapa dura puede encontrarse en torno a los 100 pesos y una de 36 hojas de tapa blanda por 89 pesos. Hay libretas de apuntes de 21 x14 cm y 96 hojas cuyo precio es de 230 pesos. Por otra parte, 29 lápices de color largos marca Play School cuestan 290 pesos mientras que 4 lápices Bic Evolution cuestan 120, pero también puede encontrar la marca Play School por 70 pesos, un costo sensiblemente menor. En el caso de uniformes y guardapolvos, una túnica escolar tableada HYG cuesta 600 pesos, mientras un delantal de preescolar de la misma marca sale 520 pesos. También pueden encontrar coloridas mochilas con atractivas imágenes en el entorno de los 2.000 pesos.
UN 30%
El informe revela que, en promedio, existe un aumento del 20,05% en los precios de los productos escolares desde febrero de 2024 hasta febrero de 2025. Este aumento es significativamente mayor que el registrado en el mismo período del año anterior.
El director del Policlínico Veterinario del Cenur Salto, Sebastián Fernández, pidió evitar el término “plaga” para hablar de murciélagos y recordó que se trata de fauna silvestre protegida, clave para el equilibrio ecológico. Explicó que, cuando una colonia se instala en viviendas o edificios urbanos, lo que corresponde no es matarlos sino gestionar su relocalización a través del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), que cuenta con un equipo especializado y vacunado para ese trabajo. Fernández detalló que la mayoría de los murciélagos que aparecen en la ciudad son insectívoros: consumen enormes cantidades de insectos cada noche, lo que ayuda a controlar mosquitos y otras especies que pueden transmitir enfermedades. Eliminarlos masivamente, advirtió, generaría un problema sanitario mayor.
¿QUÉ PUEDE HACER UN VECINO?
Primero, no manipular ni intentar cazar murciélagos, sobre todo si alguno aparece en el piso o dentro de la casa. En esos casos, se debe contactar al MGAP o a la Departamental de Salud, que evalúan si corresponde relocalizar la colonia o simplemente orientar sobre cómo sellar accesos a cielorrasos, aleros y tapar pequeñas aberturas una vez que los animales hayan salido al anochecer. Matar murciélagos, además de estar prohibido, no resuelve el problema de fondo y expone a las personas a riesgos innecesarios de contacto con saliva o mordeduras, vías posibles –aunque poco frecuentes– de transmisión de rabia. La recomendación central es clara: no enloquecerse, no matarlos y canalizar el reclamo por las vías oficiales, combinando medidas de exclusión en las viviendas con la acción técnica de los organismos competentes.