Pasar al contenido principal
Miércoles 25 de Marzo, 2026 68 vistas

Ejército de Salvación refuerza su asistencia integral a personas en situación de calle y familias en emergencia

En un contexto donde la vulnerabilidad social demanda respuestas inmediatas, el Ejército de Salvación reafirma su compromiso histórico en el departamento. Bajo la premisa de «atender las necesidades humanas sin discriminación», los oficiales de la institución, el Pastor José Luis Ortuste y Keyla Rocha, detallaron el alcance de sus programas actuales, que van desde la asistencia alimentaria hasta el apoyo crítico en situaciones de catástrofe.
ABRIGO PARA QUIENES ESTÁN A LA INTEMPERIE 
Uno de los pilares más visibles de su acción en Salto es el ropero comunitario. Este espacio funciona como un centro de recursos para personas en situación de calle, especialmente para aquellas que, por diversos motivos, no acceden a los refugios estatales. «Estamos siempre presentes para dar abrigo a quienes lo necesitan. Tenemos el ropero a disposición para que puedan llevarse la ropa necesaria para vestirse, fundamentalmente cuando aprieta el frío», explicó el Pastor Ortuste. Además del apoyo textil, la organización gestiona comedores alimentarios que operan de forma regular durante lapsos específicos del año, concentrando esfuerzos en los meses de mayor demanda para asegurar un plato de comida caliente a los más necesitados.
RESPUESTA INMEDIATA ANTE EMERGENCIAS 
La labor del Ejército de Salvación no se limita a la rutina diaria. La institución mantiene una estrecha colaboración con la Intendencia de Salto para actuar en casos de desastres naturales. Asimismo, permanecen en alerta ante siniestros domésticos, como incendios, brindando mobiliario, ropa y contención a las familias que pierden sus pertenencias de forma repentina.
CAMINO HACIA LA REINSERCIÓN SOCIAL 
Más allá del asistencialismo, el objetivo final es la transformación de vida. Keyla Rocha destacó que el trabajo en los comedores sirve como una vía para canalizar ayudas institucionales. «Tratamos de facilitar la inserción social. Si detectamos que alguien necesita vivienda o documentación, los vinculamos con las oficinas del Mides y otras instituciones locales», señaló Rocha. La oficial subrayó la gratitud de quienes logran superar la vulnerabilidad: «Lo más hermoso es cuando alguien regresa para decir ‘gracias, ya tengo trabajo y un lugar donde vivir’. Esa esperanza es la que impulsa nuestra misión». Con presencia en más de 130 países, el Ejército de Salvación continúa consolidándose en Salto como un eslabón fundamental en la red de protección social, combinando el mensaje del Evangelio con una acción directa sobre las urgencias de la comunidad.