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Jueves 22 de Enero, 2026 131 vistas

Cuidacoches de Salto en alerta por nueva aplicación en el estacionamiento tarifado

El sindicato de cuidacoches, respaldado por el PIT-CNT y FUECI, presentó tres propuestas clave ante la Intendencia de Salto para garantizar su sustento frente a la implementación de tecnología en el estacionamiento tarifado. La incertidumbre se instaló en el sector de los cuidacoches de la ciudad tras los recientes avances en la implementación de una aplicación móvil para el estacionamiento tarifado. 
PLANTEO
En una reciente instancia tripartita junto a la Dirección de Tránsito y con el respaldo de la Mesa Departamental del PIT-CNT, el sindicato puso sobre la mesa tres alternativas para amortiguar el impacto tecnológico:
-Un 30% de la recaudación global generada por la aplicación.
- La fijación de un sueldo mensual para los trabajadores.
- Mantener el sistema de tarjeta de papel en convivencia con el digital.
«Si es una aplicación general donde el usuario compra directo desde su teléfono, ¿qué le va a vender el cuidacoches? Es una pérdida total. Por eso pedimos el 30% de la recaudación global; de lo contrario, el cuidador va muerto», sentenció Mezzetti.
CUESTIONAMIENTOS DE LA INTENDENCIA 
Mezzetti expresó su sorpresa ante lo que calificó como preguntas «raras» por parte de las autoridades municipales durante las negociaciones. Según el dirigente, se les consultó sobre su personería jurídica y la falta de «patrones» en su estructura, algo que consideró fuera de lugar tras 20 años de actividad gremial. «Me causó gracia porque los patrones somos nosotros mismos. Somos un sindicato que representa a trabajadores y estamos integrados en las mesas nacionales de FUESI y el PIT-CNT», aclaró, subrayando que la organización hoy nuclea a 54 sindicatos bajo la rama de FUECI.

 

REALIDAD EN LA CALLE Y EXPANSIÓN NACIONAL 
La situación económica en las calles de Salto también fue motivo de reclamo. Mesetti denunció la falta de inspección efectiva, señalando que en zonas críticas como la calle Brasil, los trabajadores apenas logran colocar un par de boletas al día mientras prolifera el estacionamiento irregular y personas sin autorización en zonas comerciales.