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Viernes 31 de Octubre, 2025 1.193 vistas

Desde el asesinato al exjuez al empresario salteño: ¡penas ridículas e inocuas!

Por Pablo Perna
Este 21 de agosto en Montevideo encontraron un vehículo prendido fuego y en la parte trasera un cuerpo calcinado, se trataba de un ex juez de 63 años. Comienza la investigación y la semana pasada descubrieron a sus asesinos, que por acuerdos abreviados con la fiscal fueron presos con penas obscenamente ridículas. Uno de los implicados era un joven de 17 años, que confiesa que el ex juez se dirigía a una pizzería a cobrarle al dueño un préstamo que le había dado el dueño de la pizzería contrata a una banda para que lo rapiñe cuando saliera del comercio. 
De esta manera al salir es secuestrado, le vendan los ojos para que no reconozca al dueño de la pizzería, lo torturan para que les de los números y claves de sus cuentas bancarias y tarjetas de crédito, para luego asfixiarlo y darle un tito en la cabeza. Para eliminar toda prueba ponen al ex juez en el baúl de su vehículo y lo prenden fuego.
¿Cómo los descubren? Al día siguiente la familia de la victima comienza a recibir estados de cuenta por compras de cigarros, whisky, energizantes, la policía encuentra fotos del menor que había subido en sus redes sociales donde aparece con el arma que le habían robado a la víctima y una hamburguesa que había comprado con la tarjeta del ex juez. Cuando cumpla 20 años este menor ya puede estar en libertad. 
Uno de los números uno del derecho penal en América Latina, el argentino Eugenio Zaffaroni, sostiene que el Derecho Penal se le aplica a los pobres e idiotas, no a los ricos o inteligentes, por ese motivo en las cárceles a estos no se los ven salvo casos excepcionalísimos. Con este razonamiento afirma que el delincuente es víctima de la sociedad capitalista motivo por el cual la pena contra ellos debe ser benévola, porque no tienen la culpa de ser pobres e idiotas. 
Esta es la doctrina que la izquierda latinoamericana ha impulsado en sus gobiernos, claro ejemplo es el caso visto y las penas ridículas dadas al ex edil del Frente Amplio salteño, que junto a su pareja, y otros inadaptados, intentaron rapiñar, con posibilidad de asesinato, a su socio Marcos Carlos Pigurina.
El plan era macabro, eran socios y ambas parejas tenían relaciones cercanas al punto que se estuvieron mandando mensajes hasta antes del atraco con total normalidad, porque debían de disimular que ya los habían descubierto; la historia todos la conocemos, pero lo sorprendente, si bien este hecho podría haber terminado igual que el caso del ex juez o del salteño “Chito” Vidart, las penas que le fueron impuestas también fueron ridículas. El ex edil zurdo este 25 de enero y su mujer el 25 de agosto del 2026, ya estarán en libertad, y es posible que puedan estar en sus casas antes de esa fecha.
Claramente la culpa no la tenemos los abogados que aplicamos a favor de nuestros clientes las leyes que los miopes e hipócritas políticos aprueban en el parlamento; mientras estos le sigan la corriente a los teóricos de la escuela de Zaffaroni o a los ilusos extremistas defensores de los derechos humanos, el futuro que le dejemos a nuestros hijos estará verdaderamente jodido, no hablo del presente porque ya estamos en el horno. 
No hay nada nuevo bajo el sol y Nicolás Maquiavelo en 1513 ya lo decía, si era mejor ser amado o temido y afirmaba que eran mejor ambas, pero si había que elegir es mejor ser temido porque el hombre cada vez que pueda beneficiarse romperá los lazos de amor, pero el miedo al castigo no se pierde nunca. Mientras sigan existiendo penas de papel con gobernantes tibios, los delincuentes y el terror seguirán dominando a nuestra sociedad.